Cheo Linares: «Fania pagaba payola a los medios, especialmente a la radio»

Tiene 55 años de edad, es uno de los compositores más importantes de Venezuela y opina con severidad acerca de la payola. Su más reciente producción ‘Venezoa soy’ solo está disponible en Youtube.

Cheo Linares debutó en el 2006 con la producción ‘Aquí he llegado’ donde todas las composiciones son suyas. (Foto: Cheo Linares)

Por: Martín Gómez V.

Cheo Linares le ha compuesto a un personaje al que su madre le rezaba cuando él nació. Ella era primeriza y se encomendó al venerable José Gregorio Hernández. De ahí que él lleve sus dos nombres. Pero la fe de su madre tenía fondo musical. Era papá Pascual, quien con su guitarra le puso melodía a la infancia del pequeño Cheo.



El calor íntimo y tranquilo del hogar de Linares contrastaba con su bullicioso barrio La Trilla, en el centro de Caracas. Tras cruzar el umbral de la puerta de casa, el pequeño se encontraba con el boom salsero. Era inicios de los años 70’. “La gente siempre andaba alegre, fiestas todos los fines de semana con pura salsa. Sonaban Eddie Palmieri, Ray Barreto, Ricardo Ray, Johnny Pacheco, Ismael Rivera, El Gran Combo, La Sonora Ponceña, Willie Rosario, Willie Colón, Héctor Lavoe, la Sonora Matancera, la Orquesta Aragón. Crecí escuchando esa música y aprendiendo de esos maestros”, nos cuenta Cheo.

¿Tocabas desde el colegio?

Recuerdo que en el liceo formamos un grupo. Todos éramos empíricos. Logramos montar algunos temas. Un día tocamos en el teatro del liceo durante la elección de la Reina. Los dos primeros temas salieron, pero en el tercero -que era más complicado- el pianista y el bajista se pusieron nerviosos y no se pusieron de acuerdo para encontrar el final de la canción. Así que cada uno se fue retirando sigilosamente de la tarima. La dejamos sola. Después la vergüenza era inmensa, nos reíamos pero también nos apenamos…jajaja.



Lo que narras quizás se aleja de lo que hoy vive la niñez en países que antes cultivaron la salsa con intensidad.

Debo decir que en Venezuela aún se escucha mucha salsa y los niños la bailan. Pero también escuchan y bailan reguetón. Eso es inevitable por el bombardeo de los medios.



Tus composiciones no son ajenas al contexto social de la humanidad. Intuyo que mucho tiene que ver la lectura. ¿Quién te la inculcó?

Mi pasión por la lectura la adquirí en la escuela, pero se consolidó en el liceo (secundaria). Era obligatorio leer seis libros de literatura por año escolar y nos hacían un examen por cada uno. A partir de ahí me enganché a la literatura. Eso me ayudó mucho cuando me descubrí compositor. La literatura amplifica la imaginación y el vocabulario.

Por ejemplo, qué autores has explorado.

He leído gran parte de la obra de Alejo Carpentier, Julio Cortázar, Ernesto Sábato, Gabriel García Márquez, José Saramago, Mario Benedetti, Mario Vargas Llosa, Jorge Luis Borges, Frank Kafka, Osho, Francisco Herrera Luque, Rómulo Gallegos, Arturo Uslar Pietri y otros.



En medio de tales personajes ¿qué papel cumple la obra de Tite Curet Alonso?

Toda la obra de Tite Curet tiene la misma grandeza que los autores que he mencionado. La lírica de la salsa debe ser tomada en cuenta para los premios Nobel. El Tite se lo merecía. Fue el compositor más genuino y más importante de la salsa, al igual que Ismael Rivera en el canto y Eddie Palmieri en el piano.

Entiendo que llegaste a conocer a Tite…

Sí, lo conocí en el Festival de Música Latinoamericana, realizado en Caracas. En uno de los foros que se efectuaban en el Ateneo lo abordé y me presenté. En los días siguientes, en el mismo recinto hablábamos sobre la composición. Escuchó los primeros temas que grabé como solista y me felicitó. Me habló en forma general de cómo debería ser un tema de salsa, sobre los coros, su melodía y rítmica. El Tite era reservado, no hablaba mucho, solo lo necesario.



En opinión de Cheo, el trabajo de Tite Curet Alonso está al mismo nivel que varias obras de la literatura mundial. (Foto: Cheo Linares)

Vayamos a lo político. ¿Qué sientes cuando íconos de la música latina como Rubén Blades o Willie Colón critican duramente al proceso bolivariano?

Rubén y Willie están en su derecho de opinar sobre cualquier tema. Nada humano nos puede ser ajeno. Lo único es que uno debe ser responsable cuando emite una opinión sobre algún tema. Se debe tener profundo conocimiento del mismo para estar más o menos acertado y cerca de la verdad. De lo contrario, se es irresponsable y se pierde credibilidad. Pese a ello, los respeto y admiro sus carreras. Son baluartes de la salsa. Con ellos aprendimos mucho. No dejaré de escuchar ni de valorar su música por pensar diferente.



¿Tiene esperanzas de un pronto retorno de las familias venezolanas que se han marchado del país agobiadas por la crisis?

Pienso que los que se fueron regresarán. El venezolano nunca ha sido emigrante, no tiene esa cultura. El venezolano está muy arraigado, es un tema muy complejo. Se fueron por diversas razones, unos por influencia e inducción de los medios, otros por moda de irse del país, otros por necesidad, otros por malcriados, por diferir del gobierno. Cada cual sabrá y vivirá su experiencia, así tendrán un cuadro comparativo para valorar a su país. Venezuela tiene muchos recursos materiales y humanos para salir rápidamente de esta crisis inducida, solo tenemos que ponernos de acuerdo, aquí cabemos todos y hay para todos.

¿Estás convencido que hay venezolanos que se han ido de tu patria por moda?

Pienso que casi toda la clase media que se fue, lo hizo por moda. Claro, se fueron a Europa o Estados Unidos.



¿Te has puesto a pensar en cómo quedará tu imagen si tras concluir el régimen chavista se comprueben  graves actos de corrupción?

Todos somos políticos, unos por acción otros por omisión. Los de acción son de oficio profesional, ese no es mi caso. Tampoco soy funcionario público, aunque tengo posición política no hago proselitismo, no soy fanático, por lo que respeto y tolero a quien piense diferente y espero lo mismo. Respecto a la corrupción, consideró que en todos los gobiernos surgen casos de latrocinio, comenzando por el Gobierno del Vaticano, pasando por los gobiernos de los países más desarrollados como los Estados Unidos o la Unión Europea. A la corrupción hay que condenarla con la máxima pena, hace más daño que la delincuencia común. Pero el problema es de fondo. Mientras el individuo no supere el ego no desaparecerá la corrupción.



Ahora, en el supuesto que suceda el contenido de tu  pregunta respecto a mi imagen, pienso que cuando un artista toma una decisión o posición política, está al tanto de las consecuencias. Particularmente, mi compromiso es con la música más no con la fama. No ambiciono a ser un artista global, de masas, no tengo esa necesidad espiritual.

¿Si estás al tanto de las consecuencias consideras también que, dado el momento, tu música te absolverá?

No lo creo. La oposición acá es fanática, vengativa, arrogante. Pienso que no cantaría en sus tarimas, cantaría en otras, la de mi gente que siempre estarán allí disfrutando.



Pero la oposición también acusa de fanática a quienes apoyan al régimen. ¿Quiénes están en medio de ambos fanatismos?

Los que son conscientes.

¿Los conscientes son una porción mínima?

No tengo la medida, pero estoy seguro que hay más de acá que de allá.

¿Tú cómo la estás pasando?

Aún con la crisis política y económica de mi país, sigo creando para mí y hay orquestas que solicitan mis temas. Pienso que en estas situaciones es cuando más tenemos que exigirnos y aportar lo mejor. Si nos paralizamos, nos estancamos y el daño emocional sería grave. La creación y el trabajo nos ayudan a paliar la crisis. En este momento, estoy terminando un disco de boleros, feeling y jazz con diez temas míos y arreglos del maestro del jazz Francisco Issa.



¿La producción ‘Venezoa soy’ es del año 2015?

Sí, la terminé de grabar el 2015 e incluso tiene su diseño de carátula. Pero, no está disponible en (CD) físico. En vista de ello, en el 2017 decidí publicarla en Youtube para el disfrute de los melómanos

LA FANIA Y LA SALSA

Hablemos de Johnny Pacheco. ¿Qué significa el músico dominicano para la salsa?

Es un gran personaje. Para mí es el director-músico más carismático de la salsa. Es un pilar y motor fundamental en el movimiento. Contribuyó en su creación y expansión mundial. Le he compuesto un tema que ha sido grabado por la novel orquesta venezolana llamada Bonche Duro.



¿Y la disquera Fania?

La Fania es un capítulo determinante para la salsa. Fue la máquina que le dio el mayor impulso y portaviones de grandes estrellas. Desde niño soy amante de la Fania y la vida me permitió conocer a muchas de sus estrellas y trabajar con ellas. Eso ha sido una bendición.

Hay voces que indican que Fania monopolizó la salsa y evitó que surgieran algunas orquestas.

Es cierto, la Fania monopolizó la salsa porque era la empresa más grande y por ende con mayor poder económico. Fania pagaba payola a los medios, especialmente a la radio e impuso su portafolio musical. Los otros sellos no tenían la capacidad financiera para hacerlo, por lo que no podían promocionar sus productos y esto incidía en las ventas y bajos ingresos. Muchos de estos sellos fueron comprados por Fania. Ese es el lado oscuro de la Fania. Pero así de salvaje es el libre mercado: el pez más grande termina comiéndose al pequeño.



Has mencionado a la payola. ¿Se acabará alguna vez este tipo de corrupción?

Si hay formas de acabar con ella, pero es muy difícil erradicarla en un mundo lleno de desigualdades e injusticias. He estudiado a fondo su mecanismo y consecuencias. Sus orígenes se remontan al siglo XIX con la Revolución Industrial. La forma efectiva de enfrentarla es que ningún artista suene más de cinco veces al día en los medios. Eso se puede hacer porque se dispone de la tecnología para ejecutarlo, pero no hay voluntad porque se acabaría el negocio para muchos. Ni siquiera los políticos se interesan, pues ellos en su mayoría son dueños o tienen intereses en los medios.

¿Cómo afecta la payola?

Debido al cobro de la payola se pierden muchos talentos por no poder o no querer pagar esa extorsión para sonar en la radio. Con eso pierde la cultura y el público. No obstante, gracias a las redes sociales se puede contrarrestar ese mal y muchos artistas pueden dar a conocer sus obras, aunque es un proceso más lento.



La tecnología va ayudar entonces…

Sí, la tecnología acabará con muchos males en los medios. Todo será vía internet, radio, prensa, televisión y eso democratizará el acceso para mostrar los nuevos y buenos talentos sin pagar la extorsión.

Tras muchos años de debate entre el son y la salsa, algunas orquestas cubanas desde mediados de los 90′ empezaron a utilizar con intensidad la palabra ‘salsa’ o ‘salsa cubana’. Incluso, este año se realizó el segundo Festival de Salsa en Cuba, liderado por Maykel Blanco. ¿Crees que este reconocimiento explícito es un triunfo del mercado sobre el son?

La música cubana es la madre de la salsa y el jazz es su padre. Como hija de estos, se parece pero no es idéntica, tiene su propio perfil, individualidad y personalidad. Los hijos se parecen a sus padres más no son copias exactas, esto ha sido difícil de aceptar por los hermanos cubanos por prejuicios culturales. El termino salsa es una realidad mundial y no creo que cambie. Al parecer está variando la percepción por parte de algunos músicos y productores cubanos como Maykel Blanco y me parece positivo. El término salsa fue impuesto por el locutor venezolano Fidias Danilo Escalona a través de su programa radial ‘La hora de la salsa del sabor y el bembé’.



En tu producción ‘Underground, sonero poeta’, incluyes el tema ‘Alerta a la humanidad’. ¿Por qué es necesario este tipo de canciones en la salsa?

‘Alerta a la humanidad’ es un tema que va dirigido al despertar de consciencia, por la situación contaminante que atraviesa el planeta y la descomposición social y moral que atraviesa la humanidad. La salsa es una música prodigiosa porque además de servir para bailar y alegrarnos, también sirve para educarnos y hacernos conscientes de muchas realidades.

¿El entorno es fundamental para componer?

Tengo un ritmo para componer, bajo cualquier circunstancia lo hago porque es una necesidad espiritual. Algo me lo pide y cuando lo hago me siento feliz, complacido. Es un bienestar regalado por el universo, es el mejor premio, tengo varias fuentes de inspiración, de donde menos capto motivos es de mi vida personal, pero sí de mi entorno social, de la literatura (cuentos, novelas), de la historia y la holística.



Finalmente, qué has oído del Perú.

El hermano Perú se ha convertido en un puntal importante para el movimiento salsa, por el gusto rumbero de su gente y por la calidad de sus músicos, especialmente los pianistas. Yo he conocido muy buenos. Aquí en Venezuela tuvimos a José ‘El Cholo’ Ortiz gran pianista. También está entre nosotros Alberto Lazo, muy bueno. Y conmigo ha grabado José León, que es un buen amigo peruano y excelente trombonista.



Tras varios días de preguntas y repreguntas, la entrevista con Cheo Linares concluye. El artista que ha trabajado con orquestas como la Salsa Mayor, el Trabuco Venezolano y Saxomanía, ahora nos comparte cosas más íntimas. Está casado con Milagros Brito y tiene dos hijos (Josué y Josireth). Su papá Pascual falleció y su mamá María Emma Carrasco vive. Para generar ingresos realiza diferentes actividades (no las especifica). Y añade que si no fuera músico, ejercería la Administración –carrera que estudió en la Universidad Nacional de Hacienda Pública–.

Antes de despedirnos nos dice que está trabajando una canción dedicada a la Caperucita Roja, pero que en la trama ella se va con otro lobo. También nos habla de la salsa ‘Amor de feos’, que la compuso basada en el cuento ‘La noche de los feos’ de Mario Benedetti. Entre lobos, feos, justicia e injusticia, la propuesta musical del artista caraqueño marca distancia de los temas salseros de moda. Ojalá le pongan atención en el Perú.



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