Coco Macedo: “Palomares fue el pianista más completo de Perú” [VIDEO]

El prestigioso pianista peruano vivió de cerca los últimos momentos de Charlie Palomares. En la víspera del primer mes de la partida del artista chalaco, aquí las reflexiones de uno de sus mejores amigos.

Por: Martín Gómez

En enero de este año visitamos a Charlie Palomares. Nos recibió en su casa del barrio de Chacaritas, en el Callao. Hablamos de todo un poco. Y cuando se refirió a sus amigos más cercanos, mencionó a uno en especial: Coco Macedo. Nos contó que sus inicios en el piano tenían que ver mucho con Coco, que era un maestro. Se desgastó en elogios. Hoy nos tocó hablar con Coco, pues Charlie no está más. La amistad que ambos forjaron sufrió una pausa el último 9 de mayo. Un cáncer agresivo se llevó a Charlie y dejó en la orfandad a su piano.

Las muestras de pesar y de cariño se multiplicaron en las redes. Charlie se ganó el respeto de quienes lo conocían. Incluso, en la penúltima edición de la Descarga en el Barrio, de Omar Córdova, fue una de las estrellas que brilló y se metió a muchos jóvenes al bolsillo. Esa noche inolvidable, el pianista se despidió de la tarima con su sombrero en alto y la multitud, emocionada, respondió el saludo. Muchos no intuían que ese momento era, sobre todo, una despedida.

Coco, quien radica en Chiclayo, tampoco imaginó encontrar un triste cuadro en Lima. “Él me había llamado hace poquito para que vea un piano nuevo que se había comprado. Quería hacer un vacilón, como siempre lo hacíamos. Además, cada vez que yo venía a Lima, era para visitar a mi hermano Lucho y para encontrarme con Charlie. Era mi hermano”, afirma Coco con evidente tristeza.

Días previos al desenlace, Coco cuenta que llamó a Charlie. Este le respondió: “hermano, me estoy hinchando, no sé qué hacer”. Macedo cuenta que de inmediato buscó a Elías Romero, músico y amigo de ambos, para comentarle lo que estaba pasando. “Al rato recibo la llamada de Elías y me informa que nadie le abría la puerta, que seguramente ya lo habían llevado al hospital”. Lo que vino luego fueron días difíciles en el Instituto Nacional de Neoplásicas. Coco llegó a Lima y encontró a Charlie realmente muy mal. “Fue muy deprimente. Es triste ver morir así a un ser querido”. Coco estuvo en el velorio y acompañó a los deudos hasta el final. “Y el negro quería que yo lo cargue. Cómo pesaba el negrito…”.

Para Coco, Charlie Palomares fue un ser humano fuera de serie. “Muy espiritual. Creo que hasta nuestra amistad fue una bendición. Ambos tocábamos piano pero no hacíamos competencia ni nada de eso. Alfredito Linares es de nuestra época, gran pianista también, pero él no paraba mucho con nosotros. En cambio, con Charlie nuestra amistad siempre se mantuvo. Yo creo que Charlie no solo ha sido el mejor pianista del Callao sino el más completo del Perú. Tocaba de todo. Y cantaba”.

Coco aprovechó para enviar sus afectos a la familia Palomares, también a Alfredito Linares, de quien se declara su admirador, y cerró la entrevista con una simbólica frase dedicada a Charlie. “Un saludo para mi hermano Carlos Palomares. Y espérame que ya voy”.

Foto de portada: Cortesía Descarga en el Barrio

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