Diez años sin Aníbal López, el emperador del timbal

Aníbal López fue un talentoso percusionista peruano. La calidad de su acompañamiento a artistas como Celia Cruz y Cheo Feliciano ha quedado en la memoria de los salseros.

Lizardo López abrazó a su madre y le adelantó que lo de Aníbal se había complicado. Era el 29 de junio de 2010 y ambos aguardaban noticias en la sala de espera del hospital Edgardo Rebagliati. La esposa e hijos del músico también estaban vigilantes. Hasta que por los altavoces anunciaron lo que Lizardo nunca quiso escuchar: familiares del paciente Aníbal López.



El músico falleció de una hemorragia gastrointestinal. Y con esta partida, la salsa hecha en el Perú cerró uno de sus capítulos más importantes. Fue un duro golpe tanto para la familia como para los colegas músicos y los seguidores de La Única.

El percusionista trabajó desde 1968 con ‘Los Cumbancheros’, agrupación que formó su padre, Tony de Cuba. Por las venas de Aníbal hubo sangre cubana por parte de su papá y sangre peruana de su madre, doña Reneé Ríos, quien aún vive en la antigua casa de Barrios Altos, en el cercado de Lima.

Pero, sin duda, el mejor momento del timbalero ocurrió en la afiebrada década salsera de los años 80’. Salsódromos, estadios y pistas de baile fueron testigos de su talento. La Única se convirtió en un referente de la salsa en el circuito local.



Músicos como Tomás Oliva, Lucho Cueto, Napoleón Murillo, Macario Nicasio o Antonio Alzamora pasaron por sus filas. Respecto a los cantantes, son varios los nombres que podemos citar. Entre ellos, Beto Allison, Coco Auyón, Víctor Zanelli, Rentel Rodríguez, Raúl ‘Popeye’ Villarán y Manolito Rodríguez.

Aníbal, el peruano que se lució acompañando a la reina Celia Cruz en Santiago de Chile, Buenos Aires y Montevideo, dejó dos Lps, ‘El emperador del timbal’ y ‘Ahora dictando cátedra con sabor’, ambos publicados entre 1985 y 1987.

En los días previos a su deceso, el músico se alistaba para acompañar con su orquesta a Junior González y al Cano Estremera en el Callao. Aníbal solo dirigió los ensayos.



Su orquesta sí se presentó aquel 28 de junio. Pero el semblante de los músicos no era el mismo. Faltaba el líder. Horas después, la triste noticia dejaría sin aliento a sus discípulos. Ya pasaron diez años… y al maestro no se le olvida.

 

El Emperador del Timbal – Iempsa – 1985

-Juan Policía

-Escándalo

-Locuras

-Siembra en primavera

-El emperador del timbal

-Quiero vivir la vida

-Tal vez así

-Cuidado

Ahora… dictando cátedra y con sabor – Iempsa – 1987

-Obertura a mi tierra

-Tributo a un gran cantante

-Las peruanas

-No se lo digas a papá

-Dictando cátedra

-La casa vieja

-El triste

-Chico drogo

 

Foto de portada: Jorge Eduardo Bancayán

 

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