Diez salsas para conmemorar el Día del Trabajo

Desde clásicos como Juan Albañil y Pablo Pueblo hasta más contemporáneos como El Cesante o Trabajador Social, son varias las piezas musicales que se inspiran en el ciudadano de a pie y en sus labores (o dilemas laborales diarios).

“Y en los andamios, sueña, que sueña, Juan Albañil, con el día de la igualdad…” dice el coro de una pieza con marcado contenido social que escribiera don Tite Curet Alonso para la voz de Cheo Feliciano. Esta salsa que, en su mejor época, se ha bailado hasta el hartazgo desde Nueva York hasta el Callao y que, seguramente, ha calado luego en cualquier melómano a nivel mundial tiene características especiales en Latinoamérica, escenario donde la desigualdad tiene un rótulo muy similar.

Por eso, iniciamos este listado de diez piezas salseras con ‘Juan Albañil’ y luego seguimos con ‘La Zafra’, de Richie Ray y Bobby Cruz, que también es un himno al intenso trabajo en el campo, aunque se resalta la alegría y el canto del trabajador pese a las duras condiciones de sus labores. La composición de este tema fue de los mismos Durísimos de la Salsa.



Un tercer tema es ‘Madrugando’, a cargo de la Sonora Ponceña. Formidable interpretación de la sonera de Ponce, Yolandita Rivera y composición del carismático Johnny Ortiz. “Como el ruiseñor, madrugador, se levanta cantando…”, coro que contrasta con el solo de piano de Papo Luca, “que no madruga porque se acuesta tarde…”

El listado de salsas que proponemos se completa con ‘El Frutero’ a cargo de La Dimensión Latina, ‘Trabajador social’, por el New Swing Sextet y ‘El cesante’, del peruano Manuel Ramírez. No podía faltar ‘Los pregones de San Cristóbal’, de La Crítica, y que cobra vigencia con la presencia de tantos hermanos venezolanos vendiendo sus productos tanto en varios países de Sudamérica.



Dos temas con el mismo nombre (El Trabajador) se suman al listado. Uno de ellos es interpretado por el desaparecido Héctor Casanova, y el otro corre por cuenta de la orquesta La Grande, donde se luce un jovencito Gilberto Santa Rosa. Finalmente, no podíamos terminar esta selección sin colocar ‘Pablo Pueblo’ del panameño Rubén Blades. Y acaso luego preguntarnos si Pablito sigue siendo “hijo del grito y la calle, de la miseria y del hambre, del callejón y la pena”. Sobran los motivos para reflexionar.







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