Edgar Berrío: “Mi apuesta es por los salseros bravos”

El empresario que está detrás del festival Las Leyendas Vidas de la Salsa 2 conversó con Salserísimo Perú. Aclaró que la participación del maestro Lucho Macedo no se concretó por un asunto de salud.

Edgar Berrío, al centro, está orgulloso de recibir a sus artistas favoritos y presentarlos en su tierra natal, Medellín. (Foto: Edgar Berrío)

Por: Martín Gómez

Cuéntanos tu historia con la música y el germen de esto que ahora es el festival Las Leyendas Vivas de la Salsa.

Fíjese, yo nací en el barrio de Manrique, zona nor oriental de Medellín. Y desde muy pelado –jovencito– empecé a coleccionar discos. Esto se acentuó con la apertura de radio LatinaEstéreo, emisora que empezó a programar mucha música de Larry Harlow, Joe Cuba y Richie Ray.

¿Estamos hablando de qué años?

Entre 1985 y 1989.

¿Fue así que conoce el repertorio de la Narvaez?

Efectivamente. En esa época se empieza a escuchar con fuerza temas de la Narvaez, todo el LP completo, en especial “Sabiduría”, que al principio pocos le habían hecho caso. Pasó lo mismo con los dos Lps de la Dicupé. La gente empezó a conocer todas las canciones de esta orquesta.

¿Qué se siente estar detrás de un festival donde se reúnen puras leyendas de la salsa?

Pienso que la vida me ha bendecido. Nunca imaginé tenerlos frente a frente, en persona. A mi esta música me ha marcado. Yo colecciono discos. Sé lo que es el ritual del vinilo: cuidarlo, sacarlo del plástico o de la funda, colocarlo. Y ahora tengo la oportunidad de armar un concierto con mis artistas favoritos. Imagínate.

¿No es arriesgado organizar un show con orquestas que no son tan comerciales?

Claro que sí. Pero yo he apostado por un público desatendido, por los salseros bravos. A Medellín siempre han llegado el Gran Combo, Oscar de León, Richie Ray, entre otros. Sin embargo, orquestas como la Dicupé, Narvaez o Ray Pérez lo harán por primera vez. Al grupo Mango lo tuvimos el año pasado en nuestra primera edición y realmente fue un lujo. Hay gente que pensaba que estas orquestas ya no estaban activas.

¿Por qué no presentar este espectáculo en una ciudad como Cali, mundialmente famosa por su afición a la salsa?

Yo sé que Cali tiene un excelente gusto musical. Sin embargo, si miro el tema como empresario, debo decir que el público allá no apoya con fuerza este tipo de festivales. Narvaez y Dicupé, por ejemplo, son costosas porque estamos hablando de  una nómina muy alta. Hay que comprarles tiquetes, ver visas, hospedajes, viáticos. Todo eso incrementa mucho los costos.

¿Pero sabiendo que la Narvaez ya estaba anunciada, no se le acercó algún empresario caleño para indagar precios?

¡Ah! Claro. De hecho Dewell Narvaez habló con varios empresarios de Cali luego de confirmar conmigo para Medellín. Él mismo me hizo el contacto con esos empresarios, pero entramos a negociar y al final nadie decidió.

Tengo entendido que en la nómina inicial de artistas estuvo incluida la Sonora de Lucho Macedo.

Sí, claro. Las negociaciones con el maestro Macedo empezaron con mucha anticipación. Ya habíamos acordado el precio y todo. Lamentablemente, al final declinó por un asunto de salud.

En esta edición se está incluyendo un encuentro internacional de melómanos y coleccionistas.

Así es. Yo estuve en la última edición de la Feria de Cali y fui testigo de cómo eso se convirtió en un carnaval de tres días. Luego viajé a Manizales y lo mismo, incluyendo la actuación del sonero Frankie Vásquez. Por eso, ahora estamos programando antes del concierto, a las 2 de la tarde, un encuentro previo con coleccionistas y melómamos, con la garantía de un sonido óptimo. Esta sería la primera vez que se realiza un encuentro de estas características, a este nivel. Ese es mi regalo para la ciudad.

¿Cuál es la inversión en todo este espectáculo?

No menos de 150 mil dólares.


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