“El coro es el talón de Aquiles de la salsa en Perú”

Tras su producción ‘Antagónico’, Luchito Muñoz ya está trabajando en su próximo álbum. Ha grabado un bolero que tiene como invitados especiales a Oscar Hernández y Ed Calle.

Por: Martín Gómez V.

El corazón de Luchito Muñoz late en ritmo de clave. Y no porque escuche mucha salsa ni porque que sea un melómano apasionado. No. Lo del músico y cantante fluyó desde la leche materna. Los viejos sones cubanos fueron su alimento.

Con los años descubrió el jazz, el latinjazz, el funky, la música disco. Luchito no desperdició nada. Lo demostró cuando, radicado en Trujillo, hizo una versión de ‘Susurro indiscreto’, de George Michael. La acogida en la plataforma de Youtube fue impresionante.



Precisamente, en el 2012, ese número llegó a los oídos del promotor Jorge Leureyro, quien procuró que Luchito conozca a Oscar Hernández, el famoso pianista líder de Spanish Harlem que visitó el Perú junto a Fania All Stars.

El cantante recuerda ese momento muy bien. Justo días antes había fallecido su padre. Estaba en Lima y no desaprovechó la invitación de Leureyro. “Me animé a ir al hotel y conocer en persona al gran Oscar Hernández. Ese día le conté que tiempo atrás yo había hecho un cover de su tema ‘Sácala a bailar’. Y le recordé que me había escrito con él”.



En ese momento, el músico peruano no se imaginó que años después alternaría con Spanish Harlem en el corazón de Nueva York. “Yo había conseguido un trabajo en un crucero, iba y venía de los Estados Unidos y una vez coloqué en mi Facebook: ¿Nueva York?” Grande fue su sorpresa cuando Oscar Hernández le preguntó si, efectivamente, estaba en la ciudad. Él le respondió que estaba en New Jersey, pero pensaba ir a Nueva York. Hernández le dijo que lo espere, que él pasaría a buscarlo. Esta experiencia para Luchito es inolvidable. El líder de Spanish Harlem, el pianista de tantas grabaciones de Fania, el fundador de Seis del Solar junto a Rubén Blades, lo iría a buscar para llevarlo a conocer Nueva York. Pero además para que alterne con su orquesta

Este encuentro con Hernández en Nueva York fue el 2016. Tres años después, Luchito lanzó su producción ‘Antagónico’, trabajo que tuvo como invitados a Rico Walker, Marcial Isturiz y César Correa. La amplitud de criterio musical del peruano se refleja en este disco. La crítica especializada reconoció el esfuerzo.



¿En qué año te vas de Perú y empiezas tu etapa como músico de cruceros?

Fue en junio de 2015. Yo había enviado un demo a una compañía de cruceros y surgió la oportunidad de formar un sexteto de música latina. Me dieron la visa por diez años y así empecé.

¿Cuándo decidiste mudarte del todo?

Fue en ese proceso. Conocí a quien hoy es mi esposa y con quien tengo una hijita. Fíjate que ella me encontró en un video cantando un bolero. Empezamos la amistad y luego viajé a conocerla. Precisamente, todo ocurrió durante el viaje que también me reencontré con Oscar Hernández en Nueva York.

¿Tu bolero ‘No estaba escrito’ tiene que ver con esa experiencia de tu vida en los Estados Unidos?

Sí, es un tema muy íntimo. Se lo dediqué a mi esposa. Y el maestro Oscar tocó el piano en toda la canción e hizo la intro. Eso fue muy importante para nosotros. De algún modo él también fue parte de esa etapa bonita.



Pero además tienes como invitado de lujo al gran saxofonista Ed Calle.

Sí, yo lo admiro mucho. Y todos los que grabamos el bolero también admiramos al maestro Ed Calle.

Hablemos de los coros. Siento que hay un trabajo especial allí…

Mira, una opinión que yo comparto con mi amigo Fernando La Torre -músico peruano que vive en Polonia- es que el talón de Aquiles que tenemos en Perú, en el 99% de producciones salseras, es el coro. No me refiero a los coristas sino a la manera de elaborar los coros. Ahí nos caemos siempre. Y justo eso es lo que he venido tratando de perfeccionar y estudiar.

¿Qué aspectos has trabajado?

Me concentré en lograr un coro más rumbero, que verdaderamente suene antillano. Entonces, al grabar el bolero quise que suene sabroso. Por eso busqué una combinación armónica agradable, con voces agradables y que tengan experiencia haciendo estas cosas.



Y llamaste a Renzo Padilla, Marcial Istúriz, Alberto Terrazos y Jeinson Manuel.

Sí, pensé en Renzo. Él tiene mucha experiencia haciendo coros. Recordemos que una cosa es hacer coros y otra es cantar. Luego, está Marcial quien hizo la grabación pero no pudo enviarme el video. También está Beto Terrazos, la voz del Septeto Acarey. Y Jeinson Manuel que tiene una voz agradable. Al final quedó un coro en la cadencia que yo quería. En realidad no fue difícil juntarlos porque se trata de personas accesibles y sencillas.

¿En algún momento pensaste en relanzar tu carrera desde Perú?

Fíjate que hace varios años cuando regresé a Lima por vacaciones, pensé en eso. Incluso iba a conversar con Rudhy (Flores). Él estaba trabajando duro con César Vega. Recuerdo que Josimar recién estaba pasando de la cumbia a la salsa…pero al final regresé a los Estados Unidos.

¿Qué opinas del nivel de la salsa en Perú?

Me parece muy bueno lo que está pasando con Daniella Darcourt. Canta muy bien y se adapta a la clave. No será sonera, pero a nadie le interesa si uno es sonero o no. Por otro lado, lo más bonito que he escuchado en una radio peruana es el Septeto Acarey.



¿Qué viene ahora para ti, Luchito?

Ya tengo tres temas del nuevo álbum. Además del bolero ‘No estaba escrito’, ya está ‘Amor sin pinturitas’ en todas las plataformas. Así que vamos a realizar todo el esfuerzo para publicarlo antes de fin de año. Hay sorpresas, hay más invitados especiales.

¿Cuáles son tus influencias salseras?

Me gusta mucho Luis García, José Lugo, Oscar Hernández y algunas cosas de Eddie Palmieri. Pero mucho de mis trabajos también tienen influencia de Michael Mc Donald y George Benson por citar a solo dos artistas no salseros. Mis arreglos tienen toda esa  fuente de inspiración.

Así se despide, tras una charla por whatsapp, Luchito Muñoz, el talento peruano que dejó dos carreras (Nutrición y Comunicaciones) por la música. El mismo que creó la banda Latin Soul en Trujillo y que tiempo después vino a Lima a probar suerte como cantante. El mismo que tras una fugaz aparición en la movida salsera local, un buen día decidió dejarlo todo y subirse a un crucero. Y allí cambió su vida. Y aunque su bolero se titula ‘No estaba escrito’ parece que el destino hizo una travesura. Su esposa Katherine y su hijita Nina lo saben.



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