Abraham Torres Capurro: “A Frankie le impresionó la calidad de los músicos peruanos” [VIDEO]

Don Abraham Torres Capurro está ligado a los espectáculos salseros que se realizaron en Lima a fines de los setenta y buena parte de los años 80. En la llegada de Frankie Ruiz también jugó un papel importante. 

La experiencia de Abraham Torres Capurro fue clave en la promoción del concierto de Frankie en la Esquina del Movimiento. (Imagen: Diario Extra – 30/12/1986)

El concierto de fin de año de Frankie Ruiz no se realizó en la Carpa Grau, afirma Abraham Torres Capurro. Pero sí muy cerca. El recinto elegido fue el que se ubica en el cruce del jirón Antonio Raymondi y el Paseo de la República. Fue en toda la esquina. Por eso se le llamó la Esquina del Movimiento.

Hoy, tres décadas después, en su cómoda casa en Surco, Abraham repasa lo que a él le tocó vivir. “En un principio, yo no estaba considerando lo de Frankie. Ya había tenido las experiencias de trabajar en la llegada de Fruko y sus Tesos a mediados de los 70. También de la Sonora Matancera en 1979 para la Hacienda Villa así como la primera visita de Oscar de León. Pero lo de Frankie apareció por iniciativa de Edgar Medina, a quien llamábamos ‘el Cholo Medina’, en el ambiente”, explica.

Medina y la disquera Iempsa estaban en toda la organización de la visita de Frankie Ruiz para las fiestas de Año Nuevo, explica Torres Capurro. “Claro, a Iempsa le convenía porque ellos eran los que vendían los discos. Se la ‘llevaban’ bien chévere”, afirma el promotor.

Sobre el concierto de Año Nuevo en sí, Abraham afirma que Frankie quedó impresionado por el sonido del Combo Espectáculo Creación. Tanto así que a Torres Capurro se le ocurrió que más adelante podía traer solo a los cantantes y aquí le podía poner la orquesta. Aunque eso, en aquella época, no prosperó mucho, pues los cantantes, dentro de sus acuerdos, ponían que ellos viajaban con toda su agrupación.

El promotor cuenta que la promoción fue fuerte. Pero, además, Frankie estaba muy pegado en todas las radios. Y que luego de llegar a Lima, el cantante visitó varios sitios. Afirma que lo llevaron al Callao, a un almuerzo. Eso fue después del toque en la Esquina del Movimiento. Incluso, yo me preocupé, pues Frankie estaba encantado con esa recepción y ya no se quería mover. “Imagínate. Y en la noche tenía que cantar en la Máquina”. Felizmente, asegura don Abraham, el cantante estuvo listo para el concierto de ese día.

Don Abraham sonríe cuando le preguntamos por más anécdotas. Es la primera vez que está frente al lente de Salserísimo Perú y afirma, con cautela, que hay muchas historias por compartir y no solo la de Frankie. Luego, con habilidad se desmarca de la pregunta y nos habla, de manera general, que organizar conciertos es como jugar una timba. Uno nunca sabe si todo lo planificado saldrá bien. En el caso de Frankie, sus presentaciones fueron  exitosas. El ticket para verlo costó 300 intis. Y esa noche de Año Nuevo la gente bailó hasta las 5 de la mañana. “Yo no pude divertirme mucho porque estuve concentrado en que toda la logística funcionara al milímetro”.


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