Jean Paul Tamayo: «En Francia piensan que la salsa viene de Brasil»

El salsero Jean Paul Tamayo se alista para el lanzamiento de su EP con cuatro canciones, tres de ellas son de su autoría. La distribución estará a cargo de la prestigiosa Uprising Music NYC.

Por: Martín Gómez V.

Jean Paul nació en París pero ha regresado a Latinoamérica y al Caribe las veces que ha podido. Es hijo de caleños, aunque ellos se separaron cuando él tenía cuatro años de edad. A Francia le debe su formación. Y a Colombia la ternura del hogar. En el barrio El Troncal, de Cali, aprendió a jugar fútbol en la calle. Allí también entendió que la tristeza se asimila mejor con una buena salsa y en clave de guaguancó.



Ya desde su adolescencia, Jean Paul detectaba que el mundo estaba lleno de contrastes. Quizás esa agudeza lo animó a estudiar Ciencias Políticas en Francia. Su máster fue en Relaciones Internacionales.

El cantante salsero surgiría más adelante, entre baile y baile. Fue luego que un amigo le dijera “oye, por qué no cantas”. Claro, él lo hacía solo como un pasatiempo. Pero, de pronto, la música fue ganándole espacios en su vida. La casualidad, aquello de estar en el momento exacto, le empezó a funcionar con asombrosa perfección. Los secretos de la percusión y de la clave se los dio el legendario músico venezolano Alfredito Cutuflá, quien radicaba en París. Más adelante vendrían colaboraciones con Joaquín Arteaga y su Bloque 53 (antes de crear Tromboranga). Coros por aquí y por allá.



A su iniciación musical le añadió viajes y más viajes. Colombia, Puerto Rico, Cuba y Nueva York fueron los lugares elegidos. Allí comprobó lo valioso que resulta la tecnología, los contactos y las amistades que lo ayudaron al máximo. Se dio cuenta que la globalización, en ese aspecto, sí puede ser positiva. Menciona a Pete Nater en Nueva York. También al maestro Sammy Ayala. A sus amigos en Trinidad, Cuba. A Tito Allen, con quien grabó el tema ‘Sigue caminando’ y que generó excelentes comentarios en su momento.

Tamayo ha entablado una gran amistad con Tito Allen. (Foto: Alex Lima)



Tamayo, a quien conocí por la carrera 70 de Medellín, en una de las ediciones de Las Leyendas Vivas de la Salsa, hoy tiene 41 años de edad y me cuenta que ya tiene listo el primer single de su segundo disco. ‘Sin límite’ es un son chá que tiene llamado de libertad. Es una reflexión acerca de lo que hoy ocurre con la salsa, de cómo ha ido cambiando su naturaleza. El cantante reafirma, en todo caso, que lo más importante es la libertad de crear. Y que sea sin límites.

Le has escrito a Puerto Rico y ahora reflexionas sobre la situación de la salsa ¿Veremos más adelante algún tema incluso político?

Totalmente. Eso es algo que siempre he tenido muy presente. Yo te dije que quería ser diplomático. Para mí, la música es una forma de tocar las masas, tocar audiencias, tocar público. Es una forma de pasar mensajes. En mi próxima producción incluiré tres temas de mi autoría bajo un toque muy reflexivo: Extranjero, El precio y Sin límite.



Entre la música y la política ¿con cuál eres más optimista?

Diría que en la música. De lo contrario, no la estuviera haciendo. Estoy dedicado 100% a la música. Pero, además, no solo estoy produciendo música. Justo ahora empecé a trabajar en una alcaldía de un barrio popular en París. Doy talleres de música latina a niños. Es importante la educación y la cultura. Y a los niños hay que enseñarles que hay otras culturas, otras músicas, otros pueblos, otros colores.

Entonces ves más luces en la música…

Tengo un temperamento optimista. Hace un tiempo conocí en  Bogotá a unos jóvenes que, como no tienen que esperar nada de nadie, realizan sus actividades sociales por su cuenta. Creo que el mensaje es ese: hacer siempre algo…



¿Qué opinas de Cuba y su música?

Cuba representa para mí un punto muy fuerte en la historia de la música latina, donde África y su cultura yoruba se introdujeron en el mundo latino con la rumba y todos sus derivados. Pero también Cuba es la cuna del son y del arte del soneo. Yo diría que es la madre de la salsa.

Tengo entendido que ya estuviste en la isla…

Fíjate que en París tengo amigos cubanos, son de Trinitarias. Cuando viajé a Cuba no estuve en La Habana, me fui directo a Trinitarias. Gente genial. Fue una semana llena de experiencias. Todo muy musical. A Daniel Meyniel, pareja de mi madre, y a quien consideré como mi padre le encantaba la música cubana. Él era francés. Falleció en el 2013.



El hecho de nacer y vivir en París no afectó tu identidad latina…

En lo absoluto. Es que cuando mis padres viajan a París, allá también estaban las hermanas de mi madre. Entonces, no faltaba la música, el ambiente caleño. Y si quería comer platano maduro me iba a las tiendas africanas. Allí se consiguen.

¿Se está escuchando salsa en París?

En Francia el común de la gente no escucha salsa. Por ejemplo, veo que aquí está llegando más fuerte que nunca el reguetón. Ahora, dependiendo de cómo se vea, el reguetón puede ser una ventana o una puerta para que el europeo conozca otros ritmos y llegar a la salsa. Los festivales –como Toros y Salsa– ayudan, pero no es suficiente. Veremos resultados cuando la gente deje de pensar, por ejemplo, que la salsa viene de Brasil o que la cumbia es salsa. Aquí todo está por hacer. En ese sentido, el reguetón puede ser positivo, pues es algo latino en el oído de los franceses.



¿Conoces a Yuri Buenaventura?

Sé quién es. Su nombre sonó fuerte en París a fines de los 90 e inicios del 2000. Además, él ha participado en festivales muy importantes. Sin embargo, hasta la fecha no hemos tenido la oportunidad de conocernos.

‘Sin límite’ es un EP que presentarás en los próximos meses

Así es. Contiene cuatro canciones y saldrá este año. Uprising Music NYC, que actúa como sello, lo distribuirá en Nueva York. En el 2020 espero lanzar mi segundo álbum.



¿Sientes que eres un tipo con suerte?

Me siento súper afortunado. Pero también es bueno reconocer y aceptar que la suerte uno también la provoca. Yo creo de todos modos en que las cosas pasan porque deben pasar. Hoy con lo que me está pasando. De pronto, toma sentido todo.

Finalmente, ¿quién es Esperanza Rodríguez?

Es mi amada madre. A ella le debo lo que soy, es quien me formó, me educó y me inculcó los valores que hoy defiendo.





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