Luisito Carbajal, el salsero chalaco que tiene montuno

Una Navidad, su hermano Rubén llegó a la casa con un disco 45 de obsequio para la familia. Era la voz de Luisito Carbajal Barreto, de 14 años de edad, soneando en el clásico ‘Tanto, Tanto’, de la estrella venezolana, Canelita, pero en una bonita versión del grupo de Coco Lagos y con la voz del engreído de la casa. Ese día, sus padres lloraron de emoción. Y esa es solo una de las anécdotas que atesora este gran cantante salsero.

A inicios de los años 70, Luisito cantó en el programa de Cachirulo y sus Galácticos, programa infantil que se estrenaba en América Televisión. Claro, antes de salir a escena les hizo pasar un susto a su mamá y a su hermano Rubén. Se rehusó a salir al escenario. Rubén, inteligente, le prometió un helado y Luisito accedió. Cantó “Mi Viejo”, de Piero, y hasta Cachirulo dejó caer unas lágrimas. El animador tenía a su padre muy delicado de salud.

La infancia de Luisito transcurrió en el jirón Cahuide, en La Perla. Su casa era muy musical. Allí podía llegar tanto Oswaldo ‘Mita’ Barreto, la leyenda del tres cubano, como el cantante criollo Perico López, tío de su papá y voz principal de Los Indios Aguarunas. Sus correrías infantiles tenían como fondo musical a los Guaracheros del Oriente y Los Compadres, de Cuba. Y también a los éxitos setenteros de la Fania. Todos los goles que Luisito metía en su barrio eran a ritmo del tema ‘Guasasa’ de la Orquesta Harlow. Eso no lo olvida.

Un buen día, en 1979, su tío ‘Mita’ lo lleva al auditorio de la Feria del Hogar. Esa noche se presentaba Ismael Miranda y La Terrífica. Él no sabe cómo hizo su tío, pero, luego de convencer a los hombres de seguridad, ya estaba en el camerino del mismo ‘Niño Bonito’ de la Fania, incluso antes que llegaran la estrella y sus músicos. Así que esperaron en silencio. Aparecieron los artistas y uno de los primeros en ingresar fue Héctor ‘Pichie’ Pérez. Además, fue el más conversador.

Luego ingresó Miranda. Luisito no salía de su asombro. Estaba frente a su ídolo máximo. “Mita”, por su lado, aprovechó en arrancarle unos toques a su tres. Los boricuas miraban con mucho respeto lo que hacía el músico chalaco con las cuerdas. Enseguida, le tocó el turno a Luisito.

Oswaldo le pidió a su sobrino que interprete un par de temas de Miranda. Así, el adolescente logró tararear en clave “Señor Sereno” y “María Luisa”. Eso llamó la atención del sonero, quien devolvió la escena con una grata sonrisa. Una hora después, el cantante invitaría a “Mita” Barreto a la tarima. Para Luisito, estos momentos lo marcarían para siempre.

A partir de aquella jornada nació una amistad epistolar. Empezaron las cartas de ida y vuelta con su ídolo. Miranda le escribía brindándole consejos para su carrera que recién empezaba. Aquí la transcripción de la entrevista hecha por Salserísimo-Perú:

– ¿Se volvieron a ver?

Sí, entre 1982 y 1983. Él había regresado para cumplir unas presentaciones, entre ellas una en el Club de Tiro, del Callao. En aquella oportunidad subí a la tarima y canté ‘María Luisa’. Fue emocionante.

– ¿Ese día le pediste que fuera tu padrino musical?

Así es. Él accedió y años después me traería unas maracas que para él tenían un gran significado. Aún las conservo con mucho cariño.

– En sus recientes presentaciones ¿has logrado reunirte con Ismael?

No, la verdad que no. Pero es algo que tengo pendiente. Sé que viene en agosto. Ojalá pueda darse.

– ¿Qué tanto ha cambiado el público salsero de hoy con los que acudían a los salsódromos en los años 80?

Muchísimo. Y fíjate que he cantado en los que se ubicaban tanto en el Jr. Washington del centro de Lima como los que había en el Callao. Era un público más tranquilo. Y si por ahí había una bronca, se solucionaba a puño limpio y nadie se metía. Hoy, la juventud está más acelerada. Es más peligroso.

– ¿Por qué no te animas a sacar un producto enteramente tuyo y con temas propios?

Lamentablemente, las radios no te dan oportunidades de sonar. Eso desanima a cualquiera.

– Pero tú sonaste a mediados de los 90 con el tema “Sueños”. Recuerdo que pegó y estuvo buen tiempo en el primer lugar.

Claro. Es cierto. Entramos por la Amplitud Modulada gracias al locutor Yayo Roca de R700. Luego sonamos en Radio Sabor (que hoy no existe), pero, lamentablemente, cuando tenía todo para consolidarme, el manager que tenía (Emilio Vega) se tiró para atrás. Nunca comprendí sus razones. Igual, la amistad continuó.

– ¿Qué pasó luego de ello?

Entendí que también debía hacer otras cosas. Dejé un poco la música y me dediqué a mis proyectos personales. Por ejemplo, hoy trabajo en el sector logístico de una empresa. Un músico en el Perú no las ve fácil, mi hermano.

– ¿Quisieras que tu hijo fuera cantante?

La verdad que no. Como padre y como testigo de todo lo que pasa con la vida de un músico que no. Pero veremos qué ocurre más adelante. Además, ya lo viste, él es súper inquieto y canta de todo.

– Este viernes ofrecerás una presentación especial.

Sí, será un día especial porque tendré como invitado especial a mi tío Oswaldo ‘Mita’ Barreto. Esta presentación será en el Jazz Zone y será la previa de mi cumpleaños.

– ¿Crees que en Callao se está reconociendo el trabajo de personajes de la música tropical como tu tío?

Es triste decirlo, pero no. A veces tenemos que esperar que venga gente de afuera que habla maravillas de nuestros artistas -como por ejemplo de “Mita” Barreto- para recién valorar lo que tenemos en el puerto. Y eso es muy lamentable.

Por: Martín Gómez


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