Mita Barreto: “Haber cuidado a mi familia no tiene precio”

El artista chalaco es el tresista más importante del país y se alista para recibir un homenaje en la Biblioteca Nacional del Perú por su aporte a la música tropical. La actividad se realizará este 19 de octubre a las 7 de la noche en San Borja.

Por: Martín Gómez

En el tres de Oswaldo Mita Barreto brota la franqueza. Esa misma honestidad con la que nos cuenta que dejó la orquesta de Óscar D’ León porque extrañaba a su mujer y a sus hijos. ¿Es que la gente no puede entender que ese sentimiento es más valioso que cualquier otro? se pregunta y nos mira a los ojos.

Es un domingo de octubre y estamos en la casa del músico, oyendo su historia, mirando sus fotos en Venezuela, en el Poliedro de Caracas junto a la orquesta del Faraón de la Salsa. Y no hay arrepentimiento. En lo absoluto. “Cómo voy a arrepentirme si tengo a mi familia, mis hijos. Hace unos días acabo de regresar de España. Gracias a mis hijas pude tomarme unas vacaciones por allá. Todo eso no tiene precio, Martín”.

Le contamos que sus discos, especialmente aquel que grabó en 1968 para el sello MAG, son muy reconocidos en países como Colombia, donde la cultura por el vinilo ha hecho que los melómamos redescubran a personajes como él. “Y la sonrisa de Mita es amplia como su humildad”. ¿Quiénes estuvieron en esa primera formación de Mita y su Monte Adentro? le pregunto. “Fíjate, allí estaban Carlos Chotti, Lalo Temoche, Raúl Delgado, Alberto del Río y yo”. Grandes músicos”. Toda esa etapa la atesora con cariño, pero sabe que no hay posibilidad de retorno.

El músico está feliz con la guitarra española que se trajo de Barcelona. “Mira cómo suena”. Hace una pausa y llama a Mía Barreto, su hija, que ahora es cantante en la orquesta de Jorge Chicoma. Ella aparece e interpreta un vals criollo. Ray Barreto, homónimo de la estrella de Fania, no se queda atrás y toca el cajón. En cinco minutos asistimos a una jarana familiar en casa de los Barreto. Les pedimos ‘Sincera confesión’ y nos complacen. Es la alegría natural en una de las familias más musicales del Callao y de este lado costeño de Sudamérica.

Mita tiene 67 años de edad y toda una vida dedicada al tres, a la música cubana tradicional, a la salsa. En su casa, todos los sobrinos aprendieron de él. Luisito Carbajal, excantante de La Progresiva del Callao y la orquesta Cadencia, es uno de ellos y vive agradecido. En los días previos a la entrevista con su tío, nos mencionó que Mita se merece todos los homenajes. “Todos hemos aprendido de él. Es el tronco musical de la familia”.

Y aprovechamos en hacer cuentas, anotar fechas y contar su historia de la manera más fiel. Por ejemplo, él nos dice que fue Héctor ‘Pichie’ Pérez el primer salsero del exterior que se fijó en su toque. “Estábamos en los camerinos del auditorio de la Feria del Hogar. Yo estaba rasgando mi tres y a él le llamó la atención. Cómo un peruano puede tocar ese clásico instrumento cubano. Un rato después, Ismael Miranda –aunque con más cautela– le puso atención al toque de Mita. Es que ‘Pichie’ había llegado con la orquesta Terrífica para acompañar a Miranda, que era la estrella…”.

Mita no imaginaría que luego se sellaría una increíble amistad con el Niño Bonito de la Fania. Tanto así, que cada vez que el intérprete de ‘María Luisa’ visita Lima, siempre lo solicita para que se sume a la orquesta. Entre ellos hay vivencias de esos años mozos andando por el Callao de los 80’ y cuando la juventud de ambos parecía no acabarse nunca.

Luego de este episodio con La Terrífica e Ismael Miranda recién aparece Óscar D’ León. Y el Faraón también se rindió ante las cuerdas de Mita. Por eso, se lo llevó. Por eso, le propuso continuar su carrera musical en Caracas. Mita viajó. Su talento se hizo sentir en el famoso Poliedro de la ciudad como en distintos lugares donde el Faraón se presentaba.

Pero un día, el sonero vio que Mita caminaba pensativo por los ambientes de su empresa. Que su mirada no era la misma. “Extrañas a tu familia ¿verdad?” Mita le dijo que sí. “En esta vida tienes que tomar decisiones. Si quieres lograr el éxito, tienes que sacrificar incluso a la familia”, le diría el cantante de ‘Llorarás’. “Yo sé que tu vienes de un lugar sencillo como el mío. Te voy a llevar a Antímano, mi barrio”. Y así Mita conoció los orígenes de Óscar D’ León. Conoció a los padres del cantante. El sitio era como un rincón del Callao. Picante. Tiempo después, Mita renunció a la orquesta y emprendió su regreso.

La amistad con el Faraón se mantuvo firme. Incluso, un día, en una de las visitas de Óscar a Lima, Mita le pidió que visitara La Perla. Y el Faraón llegó. Varios músicos, entre ellos Enrique Iriarte ‘Culebra’, también se sumaron. La casa de los Barreto quedó chiquita. La salsa como puente del cariño, de una fraternidad que cruza lo musical y se convierte en familia.

“Te diste cuenta, Martín”, dice Mita, como quien subraya su felicidad. Pero hay más. Hace un par de años, Óscar D’ León conoció a los hijos de Mita –ya grandes–. El Faraón aprovechó para dedicarles unas palabras: “Este caballero lo dejó todo por ustedes. No lo defrauden”. Felizmente, no lo han hecho. Ray, Davies, Paloma, Karina y Mía caminan bajo las enseñanzas de papá Mita y de mamá Gloria. El domingo de recuerdos en casa del músico se ha terminado. Le hemos dicho que hay una ceremonia especial para él en la Biblioteca Nacional. Él solo sonríe y abraza su tres, su inseparable tres cubano. ¿Vale la pena la emoción?


One comment

  1. Creo que esa entrevista fue cargada de muchas emociones, que gran ser humano y que gran padres es Mita, el echo de dejar todo por su familia habla de como es el, y el cariño que le tiene a su tres es el mismo cariño que todos los músicos le tienen a su instrumento, me incluyo ya que el timbal es mi hermano y lo quiero mucho. Felicitaciones por tan excelente reportaje.

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