Richard Segovia: El mercado exige hacer salsa más comercial

La orquesta trujillana Segovia ha grabado dos tributos a la salsa peruana y en el 2017 se presentó por primera vez en el Callao. Actualmente, mantiene la expectativa de que las emisoras empiecen a tocar sus canciones.

A Richard Segovia le dijeron que toque cumbia porque es más rentable. Pero él fue terco. Le tuvo fe a su proyecto salsero. Si bien, confiesa que hasta el momento la empresa ‘no está en azul’, piensa que al mediano plazo podrá ver los primeros frutos.



¿Cómo lo hace? Richard es empresario. Tiene a su cargo Segovia Service Lubricantes, pero también La Casa de Valentín Segovia, peña que le toma el pulso a la movida bailable en Trujillo. Eso le permite oxigenar su hobbie y darle rienda suelta a su sueño salsero. Sueño que ya lleva 8 años. Hace varias semanas lo encontramos en el Centro Histórico de Lima, estaba en un tour de medios y fue el momento propicio para conocer un poco más cómo funciona la orquesta Segovia por dentro.

La primera vez que llegan al Callao lo hicieron para una presentación en el Teatro Alejandro Granda y para una presentación popular en Puerto Nuevo.

Así es. Habíamos realizado un concierto en el teatro del Callao y luego nos invitaron a visitar Puerto Nuevo. Como anécdota, diré que llegamos a las 7 de la noche y el escenario no tenía iluminación. La gente convocó a los que tenían autos y así solucionaron el problema. Fue gratificante sentir de cerca el cariño de la gente. A uno de los cantantes hasta lo cargaron en hombros.



¿El salsero de Trujillo es más conservador?

Sí, el trujillano es un poco más conservador. El salsero del Callao es más eufórico, vive más la salsa. Por eso cuando nos invitaron, no lo pensamos dos veces.

En aquella presentación en el Teatro Alejandro Granda ustedes se lucen al lado del exalcalde Juan Sotomayor, quien ha sido duramente criticado por presuntos actos de corrupción, ¿no sientes que eso les puede jugar en contra? 



Bueno, Juan Sotomayor fue el que nos permitió que tocáramos en el teatro del Callao, dio los permisos y las facilidades respectivas. Sobre lo otro, a nosotros nos deja sin cuidado. Yo pienso que a él le apasiona la música y la salsa. Luego también nos invitó para el aniversario del Callao. Espero que –aquello de los actos de corrupción– no sea así, pero lamentablemente la política aquí está muy mal y ha provocado que muchas personas caigan en eso.

¿Ustedes están pensando en incluir algún tema vinculado a esta coyuntura política y social?

Hay un tema que acabamos de estrenar que se llama ‘Mi Trujillana’, del maestro Oscar Colchado. Él está apostando por Segovia. Y él mismo me ha dicho, Richard tengo un tema de corte político. Ahora, personalmente pienso que ese tema con un buen arreglo, puede sonar bien. No descartamos esa idea.



Segovia estuvo promocionado el tema ‘Te sigo amando’ en el que colabora Alberto Barros.

Sí, ‘Te sigo amando’ cuenta con los arreglos del prestigioso músico peruano Dante Vargas y del famoso Alberto Barros. Lo grabamos porque soy seguidor de Juan Gabriel. A Dante le gustó la idea y luego se sumó Alberto. Pienso que el resultado es bueno. Predominan los metales.

Para muchos, los tributos suelen ser un recurso facilista de grabar temas. Incluso, Alberto Barros ha sido criticado por ello. ¿Qué opinas?

Buen punto. Nosotros no pensamos así. Desde muy jóvenes hemos seguido el trabajo de músicos como Oscar Pitín Sánchez o del trabajo de Juan Canevello. Ellos para mí son una inspiración ellos. Por lo demás, siempre va haber gente que no le gusta o que piensan que se estén aprovechando del tema. En cambio, yo lo veo como algo que suma para la difusión de la salsa y que esta siga creciendo en el Perú. Actualmente, nosotros también estamos apostando por temas propios y con arreglos originales.



¿Reconoces que uno de los músicos claves en la performance que exhibe Segovia fue Carlos Chávez?

Claro, Calín ingresó en el 2012, cuando la orquesta ya tenía dos años, pero en ese momento la agrupación no tenía el rumbo que hoy tiene. Él le dio orden y le imprimió un trabajo profesional. Yo lo he reconocido púbicamente. Ahora está como director musical del Grupo Cinco y le va muy bien. Pero siempre voy a reconocer que hizo un excelente trabajo, logró que la agrupación suene lo más limpia posible.

 ¿Era excesivamente disciplinado?

Sí, en algunos momentos sí. Pero eso es lo que vale. Eso nos ha mantenido en un buen nivel.



¿Cómo se financia la orquesta Segovia?

Es fruto de mi trabajo y de una empresa familiar de muchos años que inició mi padre. Nosotros ofrecemos servicios automotrices y venta de lubricantes. A ello le sumo mis ahorros e incluso algún préstamo que me he tenido que hacer.

¿Y ya están en azul?

Todavía. Estamos todavía en una etapa de inversión. Al mediano plazo o largo plazo esperemos que sea rentable del esfuerzo. Pero debo decir que lo más importante es la satisfacción personal de haber hecho algo por la salsa.



¿También tienes un grupo de rock?

Sí, puedo decir que soy un músico híbrido. Tengo mi propia banda de rock y me reúno con mis amigos los fines de semana. Pero actualmente el trabajo que requiere mayor atención –y además hay una inversión– es el de la orquesta de salsa.

En tu opinión qué deberían hacer los distintos actores que intervienen en la salsa para darle más impulso…

Mira, particularmente, me encanta la salsa dura. Pero soy consciente que el mercado exige otro tipo de salsa, un sonido más comercial. Diría que hay que seguir apostando. Yo confío en el trabajo de mis muchachos. Pienso que otras agrupaciones también deben apostar por lo suyo.



¿En lo posible apostar por lo genuino?

Claro, hay que apostar por lo genuino. A veces se mira a los de afuera y no a los de adentro. Lima es salsera pero necesitamos el apoyo de todos los medios.



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