«La salsa en tiempos de coronavirus», por Umberto Valverde

El reconocido periodista colombiano analiza cuál es el impacto de esta pandemia en la industria salsera.

Bailarines de diferente escuelas de Cali, ciudad considerada por muchos como la capital de la salsa. (Foto: EFE)

Por: Umberto Valverde

Vivimos tiempos oscuros, para los cuales no estábamos preparados. Una sociedad tan prepotente, inclinada al consumo exorbitado, a violentar todas las normas éticas, donde la juventud ha escogido absorber “cultura” por las redes sociales, se espanta y asusta ante una eventualidad, que nadie la puede contradecir.

Europa, Italia primero y después España, fueron las naciones que se vieron sorprendidas, quizás sus formas afectuosas, su poca relación con el baño, agudizó el contagio y ahora el susto mundial es de pánico.

Hay contradicciones entre los voceros científicos, más grave las contradicciones entre los gobernantes, tanto nacionales como internacionales.

Solo quiero mencionar que más muertos ha provocado y sigue provocando la malaria, pero este coronavirus se volvió mediático y su protagonismo provoca rating, un noticiero alargado para decir lo mismo. Si hubiera sucedido en el 2000, todo se llevaría de otra manera.

Todo el mundo sale afectado, desde las potencias hasta los países medios, peor los del tercer mundo. En esta línea jerárquica unos ganan, otros pierden mucho.

Se requieren medidas que no lleven al pánico financiero de los años 20 del pasado siglo, cuando la gente se tiraba de los edificios. Se paró el cine, el fútbol, la Champions league, los restaurantes, los grandes deportes, los hoteles; en fin, un enorme listado, que provoca eso, recesión. ¡Ah!, las líneas aéreas.

Por supuesto, en nuestro entorno local, una ciudad de economía informal, donde hay un gran sector artístico, de todas las expresiones, los más golpeados son los artistas que representan nuestra identidad cultural, los músicos y los bailarines, por ejemplo. Las orquestas de salsa y las escuelas de salsa, paralizan los shows y el funcionamiento de cada una de ellas.

Umberto Valverde, periodista y biógrafo de Jairo Varela y Celia Cruz. (Foto: Antonio Alvarez F./Salserísimo Perú)

Los bailarines y los músicos cobran por prestación de servicio. Los músicos, como son bien informales, trabajan de boca, «ven tú».

Hemos cerrado los museos, las universidades, las escuelas.

Como reacción, se ha creado un comité que redactó un documento para presentar al gobierno nacional, departamental y la administración local. Me parece bien intencionado, pero dudo de sus alcances. Ojalá me equivoque.

Los empresarios recibirán algunos beneficios, los artistas comunes y corrientes no. También están afectados los músicos boricuas que viven del mercado caleño.

La situación es muy preocupante, empiezan a hablar de esperanzas en China, Cuba y otras medicinas. Estados Unidos acaba de autorizar una, no es una vacuna, es un tratamiento para fortalecimiento de las defensas de las personas.

Contaremos días y semanas para saber quién queda en pie de lucha. Es lamentable pero así está sucediendo.

¿A quién castiga la humanidad? No lo sé.

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