Óscar Iván Lozano: del anonimato a director musical de Niche

El músico chocoano parece aplicar correctamente aquello de aprovechar al máximo las oportunidades. Esta es la historia de uno de los pianistas colombianos más importantes en la actualidad. 

Por: Umberto Valverde

En la salsa caleña se destacan un buen número de pianistas de diferentes generaciones, empezando por Alfredito Linares, peruano de nacimiento pero pionero del sonido salsero; Álvaro Cabarcas, Pelusa, emblemática figura del Grupo Niche; Carlos Humberto Gálvez, Piolín; Andrés Gómez; y Óscar Iván Lozano, entre otros.

En este reportaje, Oscar Iván cuenta cómo pasó del anonimato a su entrada al Grupo Niche, contando con apenas un año de experiencia en varias agrupaciones de la ciudad. De la nada, al trono. Gracias al talento de Jairo Varela, a su confianza en músicos jóvenes. Todo un riesgo de Varela. Además, de un acierto. Tenía un  ojo de súper músico. Por eso dejó un gran legado, no sólo su orquesta sino todos los que tocaron con él.

Recuerdo llegar una noche al Poliedro, un negocio decembrino que montó Jairo con agrupaciones diferentes, y me presentó a Óscar Lozano como su gran descubrimiento. Varela era práctico, exaltaba a los músicos que estaban con él, no los que se habían ido. Siempre me hablaba como si yo no creyera en sus decisiones. Me sorprendió que Óscar Iván tocara con los pies cruzados, algo no muy propio en el porte de los pianistas. Ahora entiendo más toda la escuela creada por Varela. Con el paso del tiempo, he creado un diálogo con Óscar Iván Lozano, lo invité a participar de una Descarga de Cinco Pianos que hice en Zaperoco, que fue una sensación, nunca realizada en la salsa. Ahora es un músico, no sólo un buen instrumentista.

Háblame de tu entorno familiar, dónde naciste, nombre y oficio de tus padres. ¿Qué estudios hiciste?

Nací en una vereda del Chocó, a unas casi 3 horas de Quibdó, donde mi papá era quien se encargaba de las obligaciones económicas en la casa y mi mamá de los hijos. Un ambiente muy familiar y en el que, a pesar de los escasos recursos, siempre se nos inculcó los buenos valores. Respeto a las personas sobre todo. Mis padres Leiva Macuasé (ama de casa) y José Nery Lozano ‘el capi’ (jornalero). Mis estudios fueron en colegios públicos, la primaria en la escuela Pascual de Andagoya y la secundaria en colegio Francisco Eutimio Múnera F.R.E.M.

¿Participaste de alguna agrupación musical? ¿qué tipo de enseñanza te dio tu padre?

A los 9 años de edad, mi papá comenzó a darme los primeros inicios en la guitarra, feliz haciendo los primeros 3 acordes, (la menor, mi mayor y re mayor.) Ya después, cuando cursé 10 de bachillerato, tomó la iniciativa en el colegio FREM de solicitar instrumentos para montar una orquesta que se llamó La Divina Inspiración, que después nos apodaron los trasnochaperros.

Tu referente era Niche ¿cómo contactaste a Julio Cortés? ¿qué tanto te enseñó?

En Cali contacto a Julio porque ‘de pura arepa’ llegué a vivir al barrio donde él vivía. Fui hasta su casa. Le caí bien y comenzó a enseñarme no sin antes ganarme su confianza. Yo era quien le hacia los mandados y estaba pendiente de los músicos que llegaban a grabar. Me enseñó mucho de lo que sabía, su forma de hacer montunos, los momentos en las canciones.

En Cali estuviste en varias agrupaciones como La Ley, La Fuga, Bronko, en ese orden. Al venir a Cali ¿en cuánto tiempo aprendiste el piano?

Un amigo me prestó un piano de 2 octavas y ahí almorzaba y desayunaba piano todos los días, escuchando canciones en la radio, tratando de imitarlas. Tenía afán por tocar más o menos para tocar con alguna orquesta, la primera fue la de Hermes Manyoma, después Rumbason de Luz Marina Angulo. De ahí Bronko de Venezuela, La Fuerza Mayor de Carlos Kú. También la orquesta La Fuga, y muchas más. Llegué a Cali en diciembre de 1997 y a diciembre del año siguiente estaba tocando con 5 orquestas en diferentes y sin mi propio instrumento, me los prestaban y muchas veces con humillaciones.

Estuviste 10 años con Niche, del 2001 al 2011 ¿cómo conociste  Jairo Varela? ¿en qué momento te dio la dirección musical, al salir Alberto Barros?

A Varela lo conocí 4 meses después que el mismo me llamó para Niche y el saludo fue:

-¿Cómo estas tocando?

-¡Normal, de pie!

-vas a tocar sentado.

Entré a los 21 años a integrar semejante orquesta. Cuatro años después me ofrece dirigir el grupo, pues Alberto Barros se había salido del grupo y quedó en turno un dominicano y Alberto Rodríguez. A Jairo no le gustó el rumbo que estaba tomando su grupo y me ofreció dirigir la banda una noche que veíamos aparatos de estudio en internet:

-Estoy pensando que cojas la dirección del grupo, vos tenés sentido de pertenencia, conoces la música y los muchachos te copian…

-¡Hágale master, de una!

¿Cuál es tu balance de esos diez años?

Niche me enseñó que vivir de la música es posible, a trabajar duro por lo que se quiere, y no solo a ser bueno sino excelente. Es un buen balance, a pesar de estar mucho tiempo lejos de la familia. Conocí mucha gente por el mundo, también conocieron de mí. Pude adquirir algunas cosas para mi propio estudio de grabación profesional e, indudablemente, el crecimiento profesional, trabajando en el estudio de grabación con Varela fue y sigue siendo una gran enseñanza para mí.

¿Cuál fue el motivo de tu retiro de Niche, justo un año antes de la muerte de Jairo?

En ese momento sentí que estaba finalizando una etapa, que como todo ciclo estaba finalizando. La verdad no me veía otros diez años más en Niche con tanta información y tantas cosas por crear. En Niche se hacía lo que Jairo dijera, las ideas por muy buenas que sean tocaba dejarlas archivadas, me estaba frustrando. A eso sumarle que tenía el estudio en cajas, ahí cogiendo hongo sin hacer nada. Tomé la decisión de empezar a plasmar mis ideas. Mi hija mayor no la vi crecer por estar viajando y no quería que se repitiera la historia con el varón que acababa de nacer.

Te has convertido en productor. Háblame de lo más importante, con Gilberto Santa Rosa, Ricky Martin, Diego Torres, Rubén Blades, Shakira, y con ChocQuibtown, con quien ganaste un Grammy latino. ¿Qué hiciste ahí, en qué tema o temas? ¿Qué tipo de música?

Todas esas producciones han sido directamente por Sony Music Colombia. Gracias a todo el trabajo que he venido haciendo para diferentes artistas pude realizar canciones para ChocQuibTown, ganadores del Grammy Latino como mejor álbum fusión tropical, del cual hice: ‘Cuando te veo’, ‘Nuquí’, ‘Desde el día en que te fuiste’ junto a Gilberto Santa Rosa en versión salsa. El más reciente éxito de Ricky Martin y Maluma: Vente pa’ ca, también en versión salsa. Lo mismo una canción para el artista argentino quien colaboró con Rubén Blades en el tema ‘Hoy es domingo’ en salsa. Igualmente, para Andrés Cepeda en el tema ‘Por el resto de mi vida’. Actualmente, estoy produciendo el álbum de un cantante venezolano que hizo parte de la agrupación Guaco. Viene bien interesante.

Tú referente en el piano es Papo Lucca ¿por qué?

A Papo siempre lo he tenido como mi punto referente a la hora de tocar montunos, es de lo más afincado y el gusto que tiene para tocar este señor es impresionante, los más cercanos como Álvaro Cabarcas ‘Pelusa’, y Julio Cortes, José Lugo (q.e.p.d). a la hora de tocar salsa pienso que ahí es donde se conoce la personalidad del músico, por que habla por medio del instrumento. El piano es un instrumento tan rico y lleno de armonía. Siempre da gusto escuchar un piano bien tocado. De eso se trata, la pianística en la salsa debe tener los mejores acabados, hay que hacerlo bien.

Tienes un estudio llamado OiLO. ¿De qué se trata?

Cuando me retiro del Grupo Niche, comienzo una nueva etapa en la que, como productor, quiero escuchar mis arreglos musicales sonando en los instrumentos y voces de grandes artistas. Por ello, emprendo un proyecto de tener mi propio estudio de grabación profesional, al cual le puse las iniciales de mi nombre OiLO Studio Music, un laboratorio musical.

¿Sigues en la orquesta de Willy García, como pianista, productor y director musical?

Paralelamente, cuando decido no estar más con Varela, Willy García emprende como solista ya que venía con un proyecto que se llamó Son De Cali, de quien también fui pianista y productor musical, y Willy me hace el llamado para ser pianista de. Poco tiempo después me dice que necesita un líder para dirigir su banda.

Dime esto ¿Qué diferencia hay entre un instrumentista virtuoso y un músico? 

El instrumentista virtuoso nace con ese don, unos más que otros con mayor desempeño, sin alguna formación desde temprana edad (como es el caso de niños que sin caminar ya tocan un instrumento, ya sea piano, percusió o viento) con una capacidad interpretativa de mucho nivel. Hay otras personas que les toca hacerse, tener una rutina de ejercicios, como todo en la vida, de procesos, dedicarle mucho tiempo y esforzarse mucho para lograr hacer una obra, o despertar esa capacidad de crear, que poco a poco se va desarrollando con el paso del tiempo.

¿Cómo sientes la situación de la salsa en Cali? ¿Cuál es el nivel de los músicos de salsa en Cali y de la producción salsera? ¿En realidad, somos la capital de la salsa?

Cali ya no es la capital de la salsa desde hace mucho tiempo, la industria de la música se esta moviendo muy diferente que antes, es de reconocer que los mejores acompañamientos de artistas y orquestas se hacen en Cali. Las propuestas musicales son cada vez más apuntando a lo comercial: algo que se pueda vender y no a favor de la buena música. La música esta entrando en un estado de practicidad.

¿Por qué Cali no es capital de la salsa? ¿Quién es la capital de la salsa o la salsa se acabó?

Por la proliferación de nuevos géneros, (reggaeton, salsa shoke, fusiones urbanas), la salsa no se acabó ni se extinguirá. Sin embargo, ya no prima en las nuevas generaciones. Los artistas y productores estamos en la obligación de hacer que el género salsa se mantenga vivo, haciendo buenas propuestas, apuntándole al bailador quien es el que consume  a diario. Nos esmeramos  junto a los cantantes de orquestas no solo a la hora de sonar una canción sino también durante el entretenimiento en vivo. He hecho más eventos salseros últimamente en Bogotá y Medellín, en grandes escenarios como la Plaza Bolívar, Salsa al Parque, y algunas discotecas, donde siento más el gusto por la salsa que en Cali, ciudad a la que se le llama la capital de la salsa.


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