Willie Rosario y su entrevista a Tito Rodríguez en la radio neoyorquina

Es poco conocida la faceta de Mr. Afinque como periodista. Aquí la charla que este concedió a Salserísimo Perú en la cafetería Cuní, punto de encuentro de los salseros bravos en Puerto Rico.

Willie Rosario junto a Ivelisse Rivera, hermana del sonero mayor. Lugar, cafetería Cuní. (Foto: Daniel Alvarez F. / Salserísimo Perú)

Por: Daniel Alvarez F.

Recién salido del ejercito -con 23 años encima- Willie vio por primera vez a un tipo tocar timbal de pie. Se trataba de Tito Puente. Lo que esto causó en quien ahora llamamos el Rey del Ritmo, fue la picazón en las manos que lo llevaría a tomar unas baquetas y, más de 60 años después, ser parte de la historia musical salsera de Puerto Rico.



Hoy, a poco menos de un mes de cumplir 89, Rosario siente que en su vida hizo lo que siempre quiso y por eso esta feliz. Sentado en una de las bancas de la cafetería Cuní, en el corazón salsero de Santurce, y con una gorra de veterano del ejército estadounidense, Rosario recordó esta etapa que fue crucial para su desarrollo como músico.

«Cuando vi a Tito Puente me entusiasmé. Yo viajé a Nueva York con la intención de estudiar comunicación y a la par me preparaba con un maestro que se llamada Willie Rodríguez, que era un drummer famosísimo, y con otro llamado Henry Adler, que era un judío que tenía una tienda de instrumentos».



Esas ganas de hacer música llevaron a Willie a trabajar con su propia orquesta mientras se especializaba en periodismo radial de la Universidad de Gannon, en Pensilvania. Una vez salido, ingresó a la emisora Radio WALO, en la Gran Manzana, y permaneció allí por 7 años hasta que regresó a Puerto Rico. De aquí en adelante, no volvió a ejercer más su carrera como periodista.

«Yo ya tenía cuatro hijos. Me las buscaba por donde quiera. Me gustó esa experiencia, pero no volví a hacerlo porque a diferencia de la isla, en Nueva York la radio era muy bien pagada. Aquí, en cambio, había mucho trabajo en la música. Cinco o seis días, todas las semanas, yo me presentaba con mi orquesta, así como lo hacían Raphy Leavitt, la Sonora Ponceña, Bobby Valentín y El Gran Combo».



De todas sus experiencia en la radio hay una que resalta. En su programa de todos los jueves, Latin Swing, que iba desde las 10 hasta la media noche, pasaron destacados artistas como Eddie Palmieri, Johnny Ventura, Celia Cruz y La Lupe. Sin embargo, la que lo marcó entre todas, es la que le hizo a Tito Rodríguez cuando estaba en su mejor momento. Por esa entrevista recibió la felicitación de parte de su jefe y colegas en la radio, amigos musicales y el público.

«Yo pude hacerle la entrevista a Tito Rodríguez porque era muy amigo mío. Entonces Manny Oquedo, un bongosero que había en Nueva York, la grabó en un cassete y todo el mundo la escuchó. Yo no sé cómo esa entrevista caminó tanto, pero hasta yo la tengo en casa, en un CD».



Luego de ello, lo ascendieron al departamento de noticias donde estuvo por dos años narrando los sucesos del día a día en la ciudad de los rascacielos. Allí «entraba a las 6 de la tarde con un noticiero estelar» y terminaba su jornada laboral con otro a las 11 de la noche.

NO PUEDE HABER DOS REYES DEL TIMBAL

Con aproximadamente 36 años, ya estando en Puerto Rico, Willie tuvo una reflexión sobre la música que cambiaría su estilo al ejecutar su instrumento.



«Cuando yo tocaba en Nueva York con otras orquestas como la de Johnny Segui y Joe Quijano, en donde era un músico de fila, yo hice un millón de solos de timbal. Lo que pasa es que una vez mi abuelo me dijo: ‘trata de ser primero’. Entonces yo me dije que por más que haga muchos solos de timbal y me la coma, el Rey del Timbal iba a ser siempre Tito Puente. Yo no iba a ser número dos».

En ese momento, Rosario replanteó su estilo al ejecutar el timbal y decidió ser el primero, como dijo su abuelo, en acompañamiento y procurando que su orquesta sea la de mejor afinque y ritmo. Así es como se gana sus apelativos.



«Entonces, yo me busqué otro truco: hacer un grupo bien compacto y bien bailable. Es por eso que yo toco bien afincadito; porque de allí no me interesó hacer solos de timbales, como si pueden hacerlo otros».

¿JUNIOR TOLEDO, EL PREFERIDO DE MR. AFINQUE?

Por las filas de Willie Rosario pasaron destacados cantantes: Meñique, Bobby Concepción, Gilberto Santa Rosa, Tony Vega y Chamaco Rivera, por citar algunos. Sin embargo, aunque no lo dice de frente, pareciera que Junior Toledo es el que se acopló mejor a su orquesta.



«Yo no puede decir este o aquel fue mejor. Mientras estuvieron en la orquesta, fueron gente necesaria en ese tiempo, en esa época. Pero el público dice que el mejor cantante que ha pasado, que se adaptó bien a la esencia y el sonido la orquesta, fue Junior Toledo. Él era un cantante excelente, bolerista y compositor«.

Asimismo, destacó el trabajo del Caballero de la Salsa, con quien, asegura, pasó la etapa más álgida de su orquesta.

«Gilberto Santa Rosa es el mejor sonero que hay actualmente. Él cantaba conmigo en el momento en el que la salsa entró en todo su apogeo. Esa fue la mejor época, porque allí trabajábamos cinco, seis o siete días a la semana. Allí había mucho trabajo en Puerto Rico: las fiestas patronales, los bailes de Navidad, los bailes de quinceañeros… todas estas actividades las tocábamos las orquestas que estábamos en la calle. Hoy en día las cosas han cambiado mucho. Mucho reguetón y mucho de esa música que escucha la gente, como Bad Bunny. Tú no puedes pelear con eso. Al final, el sol sale para todos».



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