Willy Rivera: “Cuando yo estuve de moda nunca le puse trabas a un colega”

Con más de treinta años de carrera, Willy Rivera es una de las voces más importantes de la salsa en el Perú. Él sigue creando música aunque asegura que el ambiente de hoy está lleno de obstáculos.

El cantante chalaco le tiene mucha fe a su próxima producción titulada ‘Africanía’. (Foto: Facebook/WillyRivera)

Por: Martín Gómez V.

En lo último que se podía pensar en el barrio Canadá del Callao es en la suerte. Es que la extrema pobreza frente al mar de La Perla era como una niebla densa que ensombrecía el futuro. En qué suerte se podría pensar allí, si el presente había que masticarlo con lo poco que había.

Ese escenario adverso quizás fue motivo de impulso para que Willy se retara a sí mismo. Ya se ha dicho que cuando era estudiante de diseño gráfico la salsa lo encontró y se lo llevó a la orquesta Chaney de Comas. Que luego recaló en La Selecta de Enrique Asmat (de Comas y no del Callao). El único chalaco en La Selecta era él. Pero sería con el maestro Oscar Pitín Sánchez y con Juan Canevello que vendría lo mejor. Ahora sí, por fin, la suerte había llegado.

El cariño es…

“Fíjate que a mí me pidieron que cante ‘Tengo todo excepto a ti’. Pero no la pude grabar. En ese momento, yo no estaba preparado. Por eso, la cantó Antonio (Cartagena)”, es lo que recuerda Willy de aquellos días. Pero él batalló. Se metió a clases de solfeo, se puso a estudiar canto. No quería desaprovechar el ofrecimiento de la Sensual 990, que además tenía el respaldo de la disquera Virrey.



Le puso empeño y grabó ‘El cariño es como una flor’. Pegó. La ‘Sensual 9 90’ llenó su almanaque de actividades. Todos los fines de semana cantando. Casi ni estaba en Lima. Un buen día se fue a Radiomar y se encontró con un ejecutivo de la disquera Virrey, quien le pidió que lo visite con urgencia, al día siguiente. Él asistió. Presintió cosas buenas.

Juan Núñez, gerente en dicha disquera, le propuso lanzar su carrera como solista. Le dijo que incluso ya habían pensado en Alberto Barros como uno de los productores de su primer disco en solitario. (En esa época Virrey representaba en Perú a Los Titanes de Colombia así que las relaciones con Alberto eran buenísimas).



De los cuatro temas que Alberto hizo los arreglos, pegaron tres: ‘Quiero volver a ti’, ‘Obsesionado’ y ‘Si tú no estás’”.

Era importante el apoyo de las disqueras en esa época.

Brother, ellos te producían todo. Un poco más y tú estabas tirado en tu cama aguardando por buenas noticias. Ese disco fue el último vinilo que sacó Virrey. Luego de eso, la piratería nos pateó el trasero.

Entonces, Alberto Barros se encargó de la producción.

Claro, Alberto grabó el bajo, el piano, trombones. Hizo coros. La percusión la hicieron ellos. En realidad, esos temas se grabaron con todo el soporte de Los Titanes.



Willy, ¿tú eres consciente que fuiste un privilegiado con ese capítulo en tu vida? Tomemos en cuenta que para esa época habían otros cantantes con gran experiencia como Beto Allison o Saúl Marambio por citar solo dos y, fácilmente, podrían haber tenido un Lp solista.

Claro que sí. Ellos y varios más –como el maestro Popeye Villarán o Alfredito Lazo– eran tremendos cantantes, eran mejores que yo. Tenían una mejor técnica vocal que yo, mejor afinación y eran de gran experiencia. Y soy honesto contigo. Yo empecé en esto sin saber, aunque sí lo quería y con muchas ganas. Por eso, cuando repasaba la historia musical de Frankie Ruiz –pegando un tema con una orquesta– y luego armando su propia banda, sentía que todo eso me gustaba. Lo mejor que le puede pasar al ser humano es que su sueño se le cumpla.

Hay muchos temas tuyos que no han sonado en las radios. Hablo de canciones como las que grabaste con Tony Vega o hasta con el maestro Saúl Marambio…

¡Oh! sí…con el maestro Tony Vega grabamos el tema ‘La amistad’. Ojalá que en una de sus próximas visitas a Lima podamos cantarla juntos. Y con Saúl, que es mi gran amigo, también. En esa producción estuvo Marcos Durand en el bajo. En realidad, brother, hay mucha música que a veces la gente no conoce y que está ahí…

¿Qué es ‘Africanía’ y por qué no sale todavía a la venta?

(risas)…’Africanía’ ya lleva casi veinte años y aún no sale a la venta. Ya está grabado, tiene grandes colaboraciones -como Susana Baca y la delantera del Gran Combo de Puerto Rico-, pero aún está pendiente de salida, de distribución. Yo deseo que eso sea muy pronto y ojalá antes de fin de año. En esta producción, he intentado contar la historia de la extracción de la comunidad africana sacada contra su voluntad y vendida a los esclavizadores. También su llegada a América y luego el aporte cultural desde lo religioso, lo musical hasta lo gastronómico.



Esto nos va presentar a un Willy Rivera distinto al que solo conocemos por la salsa romántica. ¿Te ha costado desligarte de esa etiqueta? ¿Por qué el salsero en Perú, por ejemplo, no aborda temas de contenido social, teniendo tanto por decir o por cantar…

Te puedo decir que ya tengo un tema que se llama ‘Justicia’ y donde le canto a todo el bandidaje que hay en la sociedad. Son como tres temas que hablan de estos temas. Espero que pronto podamos soltarlos. Ahora, respecto a abordar con más frecuencia estos asuntos, creo que la culpa es un poco mía, pues me he dejado encasillar en el mundo de la salsa romántica.

Notamos que en muchos medios tu nombre sale como Willy y en otros como Willie. ¿Cuál es el correcto?

Aquí en Perú, y desde el principio, siempre fue Willy. Pero cuando llegué a Puerto Rico y sacaron el disco, ellos no utilizan las letras «lly» juntas. Por ejemplo, Willie Colón es con «ie». Por eso, lo encuentras escrito de las dos maneras…jaja.

¿Qué opinas de lo que ha ocurrido en el país con el cierre del Congreso?

Yo creo que la pataleta es de los congresistas y de Vizcarra. No podemos estar en esta situación. Cuando un funcionario se equivoca tan difícil es decir me equivoqué. Y lo digo por todos. Es lamentable lo que está pasando.



En el aspecto musical ocurren cosas parecidas. En la salsa, la  Frecuencia Modulada de hoy no se parece en nada a aquella de los años 80’. Hay gente que habla de corrupción en las emisoras.

Eso es complicado, brother. Hay un runrún (rumor) de que hay poderes que están manejando la radio. Yo no confirmo esto, no lo puedo confirmar. Pero dicen que hay poderes que manejan la música. Ponte a escuchar Radiomar y Panamericana y fíjate quiénes suenan ahí y te vas a dar cuenta. Cuando yo estuve de moda nunca puse plata para que le pongan barreras a un colega. Todos vivimos de la difusión de nuestra música. Yo tengo una pila de música nueva. Pero hoy tocas la puerta de estas emisoras y ya no están tus amigos; y los chicos nuevos no te quieren abrir la puerta o te ponen mil excusas.

A lo largo de su trayectoria, Willy se ha codeado con grandes músicos de la salsa. (Foto: Facebook/WillyRivera)

El panorama es muy criticable. Probablemente, tan criticable como lo ocurrido en la reciente edición del Festival Viva la Salsa donde solo tuviste diez minutos para cantar. ¿Así fue el arreglo con los organizadores?

A mis 50 y pico de años puedo ser honesto con algunas cosas. Por ética a veces el artista se calla y debe ser bueno con todo el mundo. ¿Qué pasó en ese festival? Primero, no hubo nadie quién me presentara. Por lo menos, contratar a alguien que diga ‘hola, buenas tardes…con ustedes el perro de la casa. Y el perro nos va cantar esto…’.



Segundo, a los artistas nacionales nos dijeron que íbamos a tocar media hora. Pero llego al Jockey y resulta que solo son dos canciones y estos deben ser los éxitos de cada artista. Entonces, imagínate, cómo subir así a la tarima.

¿Qué les dirías a quienes organizan estas actividades?

Les diría basta ya. ¿No hay un poco de respeto? ¿No valió nada lo hecho? Creo que soy el único artista de Perú que grabó un disco completo en Puerto Rico. Por favor, hermano. Por eso, cuando ese día subí a la tarima canté ‘El amor corre por mi cuenta’ y ‘Cristo de los milagros’. Terminé las dos canciones y al público les dije qué pena que no pueda cantarles ‘El cariño es como una flor’, ‘Obsesionado’ o ‘Si tú no estás’. La gente hizo su bulla…



Willy Rivera se ofusca y no le falta razón. Pero al rato, voltea la página y regresa la alegría. Eso sí, repite que a su edad ya no está para callarse cosas ni para desesperarse por alternar con estrellas como el maestro Palmieri u otras estrellas, pues él no come de ellos. Y recalca que lo dice con muchísimo respeto. También afirma que con más de treinta años de carrera artística no está para ser mandoneado (por los empresarios). Ese es el carácter de Willy, el salsero chalaco que creció con las canciones de Héctor Lavoe y que no olvida sus orígenes en el barrio Canadá del Callao, allí donde su mamá Amelia cantaba el vals ‘Corazón’ mientras hacía las cosas de la casa. Es que en el barrio las canciones son necesarias para curar las penas. Y a veces la música es la única puerta de escape. Willy, tras su encuentro fortuito con la salsa, lo sabe muy bien.

 



¿Qué piensas de esta publicación?