Alfonsito: “En Pabexpo tuvimos que salir custodiados”
A Alfonsito Cabrera lo recordamos por El Chico Suchel, Torbellino de amor y Viejo Lázaro, números que grabó con Dan Den. Pero su historia musical, que incluye cambios inesperados, es mucho más amplia.
Alfonsito se inventó La Habana en Lima. Llegó con la orquesta del maestro Elio Revé y cantó en cuánta tarima le pusieron. Se vaciló en la Máquina del Sabor y en la criollísima peña La Capilla. Su rima de amanecida puso a bailar hasta a los gatos. Era 1987 y el CICLA aprista trajo a varias estrellas de la música cubana.
Hoy, en un rincón de su casa en Bejucal, Cuba, los recuerdos de Alfonsito se cubren de nostalgia.
¿Cuántas veces visitaste Perú?
Creo que siete u ocho veces.
¿Qué recuerdas de tu primera visita?
Eso fue con la orquesta del maestro Revé. Recuerdo la Plaza San Martín, el jirón de la Unión, el hotel Crillón, una tocada con la Revé en la Universidad Nacional de Ingeniería. Hice muchos amigos. Conocí la peña La Capilla. Ahí el señor Oswaldo era un magnífico anfitrión.
El maestro César Vivanco asegura que varios músicos de la orquesta Revé visitaron su casa en Barrios Altos…
¡Oh! Sí. Por cierto, el maestro César Vivanco fue quien me puso Chiquitín. ¡Tantos recuerdos, mi hermano! Ojalá un día pueda regresar. Me hace falta un manager allá.
¿Fuiste amigo de Aníbal López?
Es correcto. Precisamente, lo conocí cuando llegué con la Revé. Fuimos muy buenos amigos. El papá de Aníbal también fue una bella persona. Él fue quien me invitó a integrarme a La Única, pero yo tenía compromisos.
Luego de tu paso por Revé, vino tu etapa con Dan Den…
Así es. Eso fue por obra y gracia de Juan Carlos Alfonso. Ya teníamos inquietudes de hacer algo nuevo y en 1988 surge Dan Den. Poco tiempo después pegamos temas como El Chico Suchel o Chuncha.
En los años 90’, se divulgó en Lima una cinta del concierto que ofreció Dan Den en Pabexpo durante los Juegos Panamericanos Habana 91.
Ese concierto fue increíble. ¡Qué cantidad de gente! Aún se comenta cómo el público gozó esa vez. Es más, ese público estaba loco, mi hermano. Pedían más y más. Al finalizar, tuvieron que custodiarnos para poder salir.
¿Qué canciones crees que se disfrutó más?
‘El Chico Suchel’, sin duda. Pero en esa época, además, estaba pegado ‘Torbellino de amor’. Esos recuerdos son imborrables, mi hermano.
Claro, usted cantaba originalmente Torbellino de amor.
La letra y los arreglos son de Juan Carlos Alfonso. Y te cuento que ese número me trajo líos con las faldas. En aquel momento Pedrito Calvo y yo éramos los que más temas pegábamos en Cuba. Pero esa canción hizo que me divorcie tres veces jajaja…
Hay otro tema emblemático que grabaste con Dan Den: Viejo Lázaro.
Fíjate. La grabación de Viejo Lázaro se hizo en el estudio de Radio Progreso en La Habana. Su autor, Nelson Marchena, que en paz descanse, nunca imaginó que el tema iba hacer un hit para el mundo. Desde el primer momento que hizo la letra y la música me escogió a mí como intérprete. Y siempre fue y ha sido más que un honor. Yo lo sigo cantando.
Tu amistad con Nelson fue casi de hermandad.
¡Ah! Pero claro. Hablar de Nelson no es solo hablar de un amigo. Fue un compositor versátil. Y no solo hizo ‘Viejo Lázaro’, también fue un éxito en mi voz el tema ‘Te corto el agua y la luz’.
Nelson falleció en un accidente. Murió en mis brazos y en los de mi esposa. Fue una tragedia. Es que él tenía todas las cualidades de un buen ser humano. Era carismático y su humanidad llegaba a todo aquel que lo conoció. Siempre dio y no esperó nada a cambio.
Decidiste irte de Dan Den cuando estaban de gira por Bolivia. ¿Cómo lo tomó Juan Carlos?
Eso fue difícil. En Bolivia nos quedamos varios músicos. Yo hablé personalmente con Juan Carlos por la necesidad que teníamos nosotros de emprender otras situaciones en la música por un contrato que había surgido con el sello Discolandia. Fue así que una noche, tras una actuación, me senté a conversar con Juan Carlos. Él quedó sorprendido. Le dolió mi salida, pero comprendió. Me dijo que él estaba para lo que yo necesitara.
¿Qué hiciste luego?
Pues me quedé y armamos una agrupación que luego devino en la orquesta Guapacha. Con ellos grabé una versión de La Fiesta de Pilito y otros números, aunque me dediqué más a mi carrera percutiva.
Desde el 2016 regresaste a Cuba del todo…
Sí, aunque tengo la nacionalidad boliviana, pero, sí, vivo desde hace 8 años en Cuba, exactamente en Bejucal, donde nació Dan Den. En realidad, vine por algunas grabaciones y, al final, me quedé. Estoy cansado de viajes y de reguetoneros desafinados. Lo mío es la música cubana, mi hermano. Reconozco que solo en Europa, en Lima y Colombia hay salsa.
En estos momentos sigo cantando. He grabado algunos temas. Soy instructor de arte y doy clases de música porque también soy graduado de percusión y de canto popular.
Deduzco que extrañas ese apogeo de los años 90.
En estos momentos no tengo un representante internacional. Y, claro, me agradaría mucho volver a revivir todos aquellos momentos. Quizás armar un nuevo Alfonsito y su Son.
¿Te asumes como sonero?
Yo nací con el Son. El apellido Contreras te da la pauta. Orlando Contreras era mi tío y él cantaba de todo. El Son está en mis venas.
Alfonsito ha cumplido 64 años de edad, pero exhibe una vitalidad de muchacho de 30. Sueña con regresar a Perú y visitar a los amigos que dejó. Antes de despedirnos, nos envía una foto donde aparece al lado de Jesús Felipe Salas, el Zun Zun, otro cantante de Dan Den. Aprovechamos para recordarle que en Lima vive Camuel y asegura que es su hermano. Que con él llegó a Lima en la gira de la Revé. ¡Y se activa otro Changüí de recuerdos!
Agradecimiento: Iván Cueto

