Aramis: “La muerte de Adalberto Alvarez fue un golpe muy duro”
El exvocalista de la orquesta de Adalberto Alvarez -que ofrecerá este sábado una presentación en Lima- cuenta a Salserísimo Perú cómo llegó a la orquesta del Caballero del Son.
Aramis Galindo no ha olvidado aquella vez que el músico Pancho Amat junto a Dorgeris Alvarez y Rosa Sayaz, hija y madre del famoso director musical Adalberto Alvarez, lo observaron cantando en el Conjunto Yaguarimú en Varadero. Jamás se le pasó por la mente que esa noche su vida daría un giro de 360 grados. El Caballero del Son estaba en búsqueda de un cantante y aquel tridente, casi al unísono, le dijo: “ahí está tu nuevo cantante”.
La performance de Aramis sorprendió y gustó. Días después el joven artista se sumaría a la orquesta de Adalberto. En adelante las historias son muchas. Discos, grabaciones, giras e incluso colaboraciones con otros colegas. Eran los explosivos años 90’ y Aramis se puso de moda.
¿Te sorprendió que el número ‘Y tú quieres que te den’ fuera un éxito en Perú?
Esa versión la grabamos en un festival en Milán, en un increíble show en vivo. Para mí fue muy importante porque esa fue la primera gira que yo hice con el maestro Adalberto Alvarez. Pero todo eso tiene mucha historia porque con el tiempo me enteré que esa versión pegó mucho en Perú.
¿Qué significó tu paso por la orquesta de Adalberto Álvarez?
Definitivamente, fue un cambio total en mi carrera. La verdad que cambió toda mi vida. Siempre le voy a estar muy agradecido.
Por aquellos años, en Perú, todos hablaban de Aramis, ese gran cantante de la orquesta de Adalberto.
Pues, sí. Fue una hermosa etapa. Además, fue una buena época para la timba. Eran los 90’. Yo llegué a grabar homenajes y colaboré con muchos de mis compañeros en sus discos. Recuerdo un homenaje a Juan Formell y otro a Richard Egües. Además de lo que fue el Team Cuba, ese poderoso all stars de la timba cubana. Todo eso propició a que buscara mi camino en solitario.
Te picó el bichito de hacerte solista.
Sí, decidí armar mi propia orquesta y me fui de la orquesta del maestro Adalberto, pero en buenos términos.
Es ahí donde aparece el álbum ‘Esto tiene cohimbre’
Sí, fue lo primero que grabé cuando me salí de la orquesta de Adalberto. Fue un disco bonito, con muchos temas míos. Lo trabajé con mucho corazón y sentimiento. Claro, tuvo poco presupuesto y creo que le faltó más promoción. Sin embargo, siempre le tuve cariño a ese álbum. Repito: lo hice con el corazón.
Eres un cantante sin prejuicios. ‘Melecumbé’ es un ejemplo.
Es que a mí me gusta cantar todo tipo de música. Canto cumbia, salsa, bolero, de todo. ‘Melecumbé’ fue un tema del álbum Tiempos que cambian. Yo ya lo había hecho con Yaguarimú, pero en esta nueva versión le dimos un toque más fresco.
Hablando de música en sí, ¿qué es la salsa para Aramis…?
Mira, todo ese viene del son cubano, de la guaracha. Todo eso siempre se llamó son o guaracha. Pero cuando surge Fania All Stars -o la disquera Fania- se le pone el nombre comercial de salsa. Así se comercializó a nivel mundial. Ese es mi punto de vista.
¿Y la timba?
También es un derivado -del son y la guaracha- pero con una fusión de jazz, de más virtuosismo y es una propuesta llevada a otro nivel. Tiene una síncopa y un virtuosismo en los arreglos, en el piano, en los metales. Todo es diferente.
¿Esto tiene que ver con la formación de los músicos en Cuba?
Claro. Acuérdate que los músicos cubanos se forman aprendiendo música clásica. Por eso, ellos hacen gala de un buen nivel musical. En Cuba lo que te enseñan en las escuelas es música clásica. De todo ese virtuosismo surge la timba. Parece una cosa loca. Sin embargo, todo está cuadrado, incluso en la métrica. Al final, solo debo decir que viva la música.
¿Qué papel jugó El Tosco?
Bueno, la timba la empezó Chucho Valdés con Germán Velasco, Arturo Sandoval. Pero José Luis Cortés El Tosco la afianzó, la llevó a otro nivel. Para mí el timbero mayor es José Luis Cortés…El Tosco.
Volvamos a Adalberto. ¿Cómo te enteraste de su muerte?
Mira, yo vivo en Acapulco hace veinte años. Estábamos en pleno lío de la COVID-19 y me llama Coco Freeman, mi gran amigo y con quien entré a la orquesta de Adalberto. Él fue la primera persona que me dijo: “coño, negro, te enteraste, el maestro Adalberto está grave…”. Contra, no me digas eso, le respondí. Es que no estuve preparado para esa noticia. Fue un golpe muy duro. Porque al maestro Adalberto, donde quiera que esté, toda mi vida le voy a estar muy agradecido.
Aramis se quedará unas semanas en Lima. Su nombre infringe respeto. Lo promocionan como el Ciclón de Cuba. Y el título le hace justicia a un cantante en la plenitud de sus facultades, con mucho por ofrecer aún en la música. ¿Estará cocinando algún nuevo hit que hará historia? Por lo pronto, nos adelanta que este sábado estará en el Barley Club de Pueblo Libre. ¡Avisados!

