Falleció Rubén de Alvarado, el cantante peruano de la Sonora Matancera
Rubén de Alvarado falleció anoche a los 90 años de edad. Uno de sus logros fue convertirse en el único cantante peruano de planta de la legendaria Sonora Matancera.
Los grandes se siguen marchando. Ahora le tocó el turno a Rubén de Alvarado, notable cantante peruano cuyo pico más alto de su carrera ocurrió en 1969 cuando fue convocado por Rogelio Martínez para sumarse a la delantera de cantantes de la Sonora Matancera.
Rubén, que había ingresado hace varios días al Hospital Edgardo Rebagliati, falleció anoche. El locutor y productor, Jorge Eduardo Bancayán contó a Salserísimo Perú que ayer viernes recibió una llamada de Rosario Jiménez, hija del cantante, quien le avisó del lamentable desenlace.
En palabras de Jorge Eduardo, con la partida de Rubén “se pierde a un verdadero icono de la música tropical que brilló con luz propia en el exterior”.
En 2017, Salserísimo Perú logró entrevistar al maestro y conversar acerca de su dilatada trayectoria e incluso de su infancia y adolescencia en el Rímac, en el barrio Diana. “Usted sabe que un buen amigo mío fue el iqueño Luis Cueto, el compositor del vals ‘Olvídala amigo’. Con él me iba a cantar valses y boleritos”.
En aquella entrevista también recordó cuando en 1958 le hizo coros a Benny Moré en un local miraflorino. Con Rubén había muchísimo de qué conversar. Hablamos de su llegada a la Sonora Matancera y también de la razón por la que salió. Un capítulo aparte fue su enorme amistad con el pianista cubano Javier Vázquez o el trabajo que hizo con Willie López. Y así por el estilo. Es que él era un libro abierto para contar sus vivencias.
Eso sí, hay que precisar algo. El verdadero nombre de Rubén era Julio Jiménez Minaya. Y por sus venas corría sangre cubana y peruana. Su papá fue habanero y su madre limeña. Durante su juventud vivió intensamente de la música. Sus últimos años los pasó en el distrito Surco bajo el cuidado de sus hijos, en especial de Rosario.
La última vez que lo vimos fue en enero de 2024, en la celebración de los 100 años de la Sonora Matancera y cuyo organizador fue Jorge Eduardo Bancayán. Ese día estuvo presente don Rubén de Alvarado y lo aplaudimos de pie. Hoy la historia es distinta. Hoy nos queda elevar una oración por su eterno descanso.

