Ismael Miranda dice adiós a los escenarios
El Niño Bonito de la Salsa, Ismael Miranda, sorprendió recientemente a todos sus fanáticos con el anuncio de su retiro definitivo de la música.

Esta noticia llegó acompañada del lanzamiento de la que será su última canción que ha titulado ‘Siempre cantaré’.
El tema, composición de Juan José Hernández en la que además colabora Gilberto Santa Rosa, es un homenaje a su extraordinaria carrera musical.
“Siempre cantaré” ha sido descrito como “un acto de amor hacia su público, un testamento de gratitud y un tributo final a su legado artístico”.
“Esta canción es mi manera de agradecer a todos los que han estado conmigo. Mientras tenga voz, aunque sea un susurro… siempre cantaré”, exppresó Miranda en declaraciones escritas.
El número llega tras un proceso de salud que lo ha mantenido alejado de los escenarios en los últimos años y que en su momento requirió de una cirugía y varias hospitalizaciones.
A pesar de las secuelas físicas que enfrenta, regresó al estudio de grabación con determinación, entrega y mucha honestidad.
La producción estuvo a cargo de Víctor Manuelle, quien ya había colaborado con Ismael Miranda en el álbum “Son 45”, proyecto que celebraba sus 45 años de carrera.
Desde su incursión como percusionista y cantante en el naciente ambiente salsero de la Gran Manzana hasta hoy, Ismael Miranda se convirtió en un referente esencial en la historia del género.
Ahora, con “Siempre cantaré” cierra un ciclo, pero también celebra una vida entregada al arte.
Aunque logró consolidar una carrera exitosa pocos saben lo difícil que fue su niñez.
Para asegurar un pan en su mesa Ismael Miranda tuvo que ganarse la vida como lustrabotas. Aunque muchos de esos días llenos de necesidades siempre los tuvo presente, él sabía que el destino le tenía algo guardado.
Empezó a cantar música americana a los 8 años y a los 13 años se mudó a un lugar donde empezó a sonar mucha música latina.
Pipo y su combo -un grupo de cinco niños- fue su primera aventura musical. En ese camino conoció a Andy Harlow -hermano de Larry Harlow- quien lo invitó a cantar en su orquesta.
Luego Ismael pasó a las filas de Joe Pastrana donde adquirió más experiencia.
Su gran momento llegó cuando recibió la llamada de Larry Harlow. En la banda del judío maravilloso Ismael deslumbró con su talento.
Esa oportunidad, fue gestada ni más ni menos que por el Sonero Mayor, Ismael Rivera, una historia que te dejamos aquí arriba.
En su etapa con Harlow, Ismael Miranda fue convocado como estrella de Fania donde brilló aún más. Allí fue inmortalizado con el apelativo que lo acompañó el resto de su carrera “el niño bonito de la salsa”.
Luego del éxito con Harlow, Ismael afrontó el reto de ser solista, etapa en la que continuó escribiendo su historia de éxito.
Luego de muchos años fructíferos a inicios de 2021 un derrame cerebral cambió su vida de un momento a otro muchos pensaron que se asomaba el final de la querida estrellas de Fania. Aún así Ismael no se rindió e inició una ardua tarea de rehabilitación que parecía muy cuesta arriba.
En medio de esa incertidumbre Ismael, recibió el indispensable apoyo de su familia y amigos y como no la oración y el cariño de sus fans cuando muchos pensaron que no había
remedio a inicios del año pasado Ismael reapareció en las redes sociales
Sin embargo el momento más emotivo llegó en noviembre de 2022 cuando se organizó el concierto “Puerto Rico saluda a Ismael Miranda” que contó con la participación de una serie de artistas.
Llegada esa noche cada artista interpretó una canción popularizada por el niño bonito de la salsa.
El momento más emocionante de la noche fue cuando Ismael intentó cantar como en sus mejores tiempos.
Esa escena arrancó más de una lágrima entre los asistentes y hasta en quienes no estuvieron presente pero pudieron ver este video.
Desde entonces, Ismael siempre trabajó con la esperanza de volver a cantarle a su gente en vivo, pero el destino decidió otro camino.
Tal vez no tuvo el final que él mismo imaginó, con luces, con su orquesta y entre aplausos interminables. Aún así, sacó fuerzas y eligió otra forma de decir adiós: grabar “Siempre cantaré”.
Este último tema es su abrazo a la distancia, su mensaje de gratitud eterna. Pues aunque la vida le puso barreras, encontró la manera de entregarle a su gente un último canto. Y así, aún lejos del escenario, Ismael se queda para siempre donde realmente siempre fue feliz: en la memoria y el corazón de su público.

