«Jorge Fernández vivió con intensidad su condición de empresario»
El aporte de don Jorge Fernández Mazaira al movimiento salsero en Perú fue valioso. Solo con los conciertos que organizó para la Feria del Hogar podría escribirse un libro.

A don Jorge Fernández Mazaira se debe la llegada de muchos artistas internacionales al Perú desde los años 50. En esta década, también empezó a presentar shows de música costeña criolla en hoteles de categoría, hecho que -al parecer- no era frecuente.
La lista de artistas que trajo es infinita. Desde Olga Guillot, Carlos Argentino, Los Tres Caballeros y Los Panchos, como elencos circenses, de ballet, grandes del jazz, rockeros célebres y noveles artistas de entonces, como Joan Manuel Serrat. En varias de las infinitas conversaciones que tuvimos, nos contó –por ejemplo– que presentó a Duke Ellington en un cine de la avenida Brasil.
Trajo artistas para la televisión y fue responsable de los espectáculos internacionales de La Feria del Pacífico y de la Feria del Hogar. Vamos a referirnos, principalmente, a los relacionados con la música llamada “salsa”.
Un paréntesis para indicar que don Jorge Fernández se sintió atraído por la música que estaba siendo producida en Cuba en los años 80 y 90. Por eso, tras viajar a la isla, donde era llamado Mazaira, a secas, motivó a Discos Independientes para lanzar en nuestro país las producciones discográficas de EGREM, desde lo tradicional a lo más reciente. En conferencia de prensa se hizo el anuncio y los asistentes salimos con nuestro paquete de casetes y discos compactos de música cubana. Precisamente, en este marco fue que presentó en La Feria del Hogar a Tamayo y su Salsa AM y a la descomunal banda de Issac Delgado, con Melón en el piano y Alain Pérez en el bajo.
Antes, en 1985, trajo para temporada larga al Tropicana de Cuba. La presentación del numeroso elenco, en el que destacaban Malena Burke, Los Papines y Opus 13, fue en el coliseo Amauta.
Solamente con los artistas de La Feria del Hogar traídos por Jorge Fernández podría hacerse un libro. A él debo el privilegio de asistir, en 1986, a los seis conciertos de Héctor Lavoe en la zona de invitados de La Feria del Hogar. (Y más recientemente, al concierto de Arturo Sandoval en el Santa Úrsula)
¡Cuántas veces departimos con Jorge en La Feria del Hogar! Sea en los conciertos de Luis Enrique, Lalo Rodríguez y Tito Puente con Celia Cruz, como en los de otros artistas, como La Sonora Ponceña, cuando se presentó en el escenario giratorio de La Máquina del Sabor en La Herradura. Gracias a ti pude entrevistar a diversos artistas e incluso al empresario Ralph Mercado.
En 1990 arriesgó en traer a Eddie Palmieri a La Feria del Hogar. Si bien la conferencia de prensa estuvo repleta de fanáticos y melómanos que se banquetearon preguntando, sin embargo, el público no entendió a El Sol de la Música Latina.
Tenía claros sus planes para el 2025: el concierto de despedida de Joaquín Sabina, por ejemplo, y seguir en la pelea de lograr de un local apropiado para los megaconciertos. Ya había dejado la presidencia de Arena, el gremio de respetables empresarios del entretenimiento reunidos en la Cámara de Comercio de Lima.
Pero le picaba el bichito de la salsa y le rondaba la inquietud de hacer algo. Al punto que venía trabajando una canción con Johnny Zamot, cuyo avance gustaba mostrar en su teléfono.
Jorge Fernández nunca se jubiló. Conversamos muchísimo sobre su trayectoria. No quería escribir sus memorias porque decía que eso era para los que se retiraban. Si quieres me grabas, nos dijo, y nunca lo hicimos. Era memorioso y la mención de cada personaje podía llevarlo a evocaciones de múltiples, detallistas y entretenidas historias.
Gracias por el privilegio de tu amistad, querido Jorge, por las diarias comunicaciones, a cualquier hora, los desayunos de conversaciones inacabables y tanta risa. Irrepetible personaje. Tu condición de empresario no fue un trabajo para ti sino una pasión que viviste con intensidad hasta el final.

