Roberto Faz: el mocho de la marímbula

Roberto Faz es una de las voces más importantes de Cuba. Pero aún hay aspectos por explorar en este artista que nació un 18 de septiembre de 1914.

En una de las imágenes vemos al niño Roberto Faz tocando la marímbula.

¿Roberto Faz perdió un dedo poco después de nacer? Sí, el famoso Sonero Mayor de Cuba fue víctima de un accidente que ocurrió la tarde del 4 de agosto de 1916. Tenía apenas 20 meses de nacido. Él y su hermanito Juan Manuel jugaban en el patio de su casa y por razones inexplicables empezaron a jugar con una bala. Esta se golpeó con un objeto y estalló. Roberto quedó herido.

De inmediato, fue llevado por su mamá Ángela Monsón al Centro de Socorros de Regla, lugar en que el médico Catasús lo asistió identificando heridas y quemaduras en la mano izquierda con pérdida del dedo índice.



Aquel hecho trágico, probablemente por la edad que tenía cuando ocurrió, no amilanó el espíritu inquieto del futuro Sonero Mayor. Aprendió a desarrollar su integridad física con la ausencia de aquel dedo y adquirió destreza para ejecutar diversos instrumentos.

En una entrevista, Roberto señalaba que: “aprendí a tocar todos los instrumentos de percusión, esa era una de las distracciones de los jóvenes de aquellos tiempos”.



El sonero

A los 12 años integró un sexteto con formato sonero muy de moda en aquellos años. Y en una publicación del 21 julio 1927 se informó que estaba de visita el Sexteto Infantil Champan Sport a la redacción del Diario de la Marina. El nombre completo de dicha agrupación era Sexteto Infantil Champan y Orange Sport, nombre a favor de una campaña anunciadora de los refrescos del mismo nombre.

Los integrantes de la agrupación eran: Carlos Toledo (Director), y los niños: Guillermo Alburquerque, Carlos Manuel Toledo, Roberto Faz, Paulino Valdés, Polo Waclares y Roberto Álvarez.

Los dos Roberto (Faz y Álvarez) formarían parte del Conjunto Casino: Faz como cantante y maraquero y Álvarez como pianista desde 1950.



Según contara el investigador Gaspar Marrero, Roberto Faz mencionaba que él tocaba la marímbula en el Sexteto Champan.

En la foto de aquel sexteto se aprecia al niño Roberto con la marímbula en las piernas, ejecutándola con la ausencia del índice izquierdo. Los flejes de acero templado hacen que el ejecutante requiera de mucha resistencia al manipularlas.

Con este sexteto fue que ganaron un premio en un concurso de sones que se realizó en el Havana Park.

El Champan tuvo vida efímera por la inestabilidad en su conformación. Es así que para noviembre de 1927 el Sexteto Infantil era integrado por: Roberto Faz, Leopoldo Naclar, Carlos Manuel Toledo, Evangelino Álvarez, Guillermo Alburquerque, Roberto Álvarez, Placido Alburquerque y dirigido por Carlos Toledo y Manuel Faez.



Para octubre de 1928, el Champan pasó a llamarse Sexteto Infantil Carlos Miguel de Céspedes y los integrantes eran: Juan Suarez (director y compositor), Pascual Faz (Director), los infantiles músicos: Roberto Faz, Raúl Alfonso, Roberto Drago, Orestes Valdés, Nicolas Valdés y Guillermo Alburquerque.

Luego pasó a integrar el Sexteto Cubano del 32 con el cual cantó por primera vez en una radio, precisamente en la CMCO.

Su carisma y buen genio hicieron de él un verdadero emprendedor. Ya en abril de 1934 fue director del simpático Septeto Cabañas. Tenía 19 años. Tocaba regularmente en el Liceo de Regla. Este sexteto era auspiciado por el concejal Ricardo Cabañas.



Muchas fuentes mencionan que desde 1930 actuó en el Septeto Ultramar. Pero no he encontrado actuaciones de ellos en esas fechas sino hasta 1935 donde se le ve muy activos y con regular éxito. En una publicación del Diario de la Marina del 5 febrero de 1935 señala:

“En una actuación en el Centro Español se presentó el Septeto Ultramar que dirige Pascual Faz. Fue muy aplaudido, hasta el extremo de tener que ‘reprisar’ casi todos los sones que interpretaron”.

Para abril de 1935 alternó la dirección con su padre Pascual, tal y como refiere el Diario de la Marina de aquellos días:

“En una gran verbena en los jardines de los manantiales de Santa Ana situados en Bella Vista, carretera de Guanabacoa se presentaron el Sexteto Universo-Pinin de Abelardo Barroso y el siempre celebrado y solicitado Septeto Ultramar que dirige Roberto Faz”.

Su contagiante simpatía lo haría integrar luego uno de los conjuntos más emblemáticos de la música cubana de todos los tiempos: Conjunto Casino. Y luego de este, tras desacuerdos reiterativos con su director Roberto Espí, lo harían formar su propio conjunto con antiguos miembros del Conjunto Casino. Pero ese tema lo abordaré en otra oportunidad.

Para terminar quiero citar lo que mencionaba de él otro gran sonero, contemporáneo de Faz, el gran Tito Gómez: a pesar de ser blanco y rubio, tenia tanto ritmo en el cuerpo como cualquier negro” .

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